Archivo: mar 2014

José Luis Otano acerca la realidad de los centros de protección y reforma de menores en riesgo social a los alumnos de Crímina.

El profesor José Luis Otano, psicólogo y pedagogo, continuó esta semana la asignatura Tratamiento e intervención victimológica junto a los alumnos del MICv. En concreto, se hizo alusión a la evaluación de los diferentes procesos de victimización y a los sistemas de protección y reforma como vía de intervención en menores en riesgo social.

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José Luis Otano durante la sesión de ayer en las aulas de formación de Crímina

Pero, ¿qué son los centros de protección y reforma?

Según nos indicó José Luis, cuando hablamos de sistemas de atención, protección, promoción e intervención a la infancia y adolescencia, dos son los recursos que emergen como más representativos. En primer lugar, recursos que, si bien tienen una finalidad diferente (el bienestar y la protección del menor por un lado y la reeducación y reinserción social por otro), confluyen en un punto en común: van dirigidos a menores y jóvenes que están en una situación de dificultad, riesgo o/y conflicto social y son susceptibles de una respuesta institucional (privada o pública) educativa y terapéutica a través de dos vías, el sistema de protección (también llamado de acogimiento residencial) o el sistema de reforma (también llamado de justicia juvenil).

¿Se aplican del mismo modo a todos los grupos de menores?

Ciertamente, no. Resulta obvio afirmar que los citados sistemas se orientan a poblaciones diferenciadas, tanto en edades (el sistema de protección abarca desde el primer día de nacimiento hasta la mayoría de edad, mientras que el sistema de justicia de menores, se inicia a los 14 años), como en objetivos de intervención, tiempo de estancia o desencadenantes que han precipitado la articulación de una u otra respuesta institucional (p.ej. detección de los servicios sociales de una situación de desprotección familiar o la comisión de un delito).

Evidentemente, la historia personal de cada joven requerirá, desde una perspectiva biopsicosocial, una intervención desde planteamientos distintos. Ahora bien, desde un planteamiento de trabajo “institucional” y de la interacción de los profesionales de estos centros, las habilidades, estrategias, recursos organizativos, procedimientos y protocolos orientados a “promover cambio” no deberían de diferir tanto; más si hablamos de la “protección en conflicto” y los menores infractores. Dicho de otra forma, sería lógico encontrar un paralelismo metodológico en la intervención con jóvenes en centros de reforma y de protección –en conflicto- que ayudara a dar una respuesta a un número significativo de menores que trasvasan el sistema de protección y acaban en el sistema de justicia o, dicho de otra forma, dejan de ser menores “en protección” y acaban convirtiéndose en menores “infractores”.

La criminóloga Zoraida Esteve explica la importancia del informe criminológico a través de un caso de abuso sexual de un menor

Durante la tarde de ayer, los alumnos del Máster en Intervención Criminológica y Victimológica pudieron disfrutar de una nueva sesión práctica de la asignatura Criminología Forense de mano de la criminóloga Zoraida Esteve. Además de licenciada en Criminología, realizó estudios de doctorado en la Universidad de Castilla-La Mancha, en la especialidad de la delincuencia juvenil. Desde hace más de seis años, forma parte del equipo técnico y docente del Centro Crímina. Es profesora de Criminología, drogas y delito, delincuencia intrafamiliar y criminal profiling  en los títulos que ofrece el centro. Del mismo modo, en los últimos años se ha especializado en el estudio de la delincuencia violenta, la delincuencia de tráfico y la psicopatía.

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El foco de atención que ha marcado la tónica de esta jornada ha sido la resolución de un caso práctico sobre abuso sexual de un menor. En ella, los alumnos pusieron en práctica la teoría impartida en sesiones anteriores por el profesor Bernabeu. Como se explicó en otra entrada, esta asignatura analiza la aplicación clínica de la Criminología Forense dentro de los ámbitos asociados con la intervención criminológica y victimológica a través del estudio y examen de las clases, los ámbitos, objetos y sujetos de la teoría criminológica aplicada al informe criminológico.

En definitiva, los alumnos, gracias a la experiencia de Zoraida en este tipo de materias, examinaron en profundidad los factores de riesgo personales, sociales y ambientales, tanto de la víctima como del agresor, para poder explicar de manera científica las circunstancias y aspectos que rodean al caso práctico analizado y, de este modo, obtener un asesoramiento fiable y eficaz en la toma de las decisiones judiciales.

 

 

 

Carmelo Hernández, psicólogo y criminólogo, continuará la formación de los alumnos del MICv en materia de “Tratamiento del delincuente”

Durante el viernes 14, los alumnos del Máster en Intervención Criminológica y Victimológica (MICv) contarán con la presencia de Carmelo Hernández, psicólogo y criminólogo de formación y, actualmente, coordinador de programas en la Audiencia Provincial de Alicante y responsable del Colegio Oficial de Psicólogos de Alicante.

 

Esta sesión continuará la formación frecida a los alumnos por los anteriores profesores de la asignatura Tratamiento al delincuente, esto es, un análisis exhaustivo y crítico de los diversos programas de tratamientos específicos, en especial, el tratamiento en prisión y la eficacia de éstos en la gestión del riesgo de reincidencia. Así, se explicará cómo el tratamiento de los delincuentes se sustenta en las teorías y conceptos básicos de la Criminología y la Psicología de la delincuencia. Para ello, cobra especial relevancia la teoría del aprendizaje social en la comprensión de la génesis de la conducta antisocial. Además, los modelos explicativos que se examinarán en clase, basados en factores de riesgo y protección, prometen arrojar luz sobre la complejidad del fenómeno delictivo, con lo que se evidenciará empíricamente las relaciones entre diversas variables de índole psicológica, interpersonal, ambiental, etc., con la conducta criminal.

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Por otro lado, Carmelo Hernández nos hablará acerca de cómo la intervención con los sujetos antisociales admite diferentes posibilidades en función del énfasis puesto por una u otra disciplina (criminología, psicología, derecho, sociología, educación, trabajo social, etc.) y del nivel de análisis e intervención (psicológico, familiar, social, ambiental, etc.). También, de manera habitual, el objeto que persiguen las intervenciones con delincuentes es modificar aquellos factores de riesgo del individuo que se encuentran relacionados con su comportamiento antisocial.

Jesús Rodríguez Marín, Catedrático Emérito de Psicología de la Salud de la UMH, compartirá con los alumnos del MICv sus conocimientos sobre el tratamiento del trastorno del estrés postraumático en víctimas.

Esta semana, el centro Crímina y los alumnos del Máster en Intervención Criminológica y Victimológica han gozado de la presencia y de los conocimientos sobre evolución y tratamiento del estrés del Dr. D. Jesús Rodríguez. Licenciado en Psicología por la Universidad de Murcia, se doctoró en Metodología de la Ciencia por la Universidad de Valencia. Su formación postdoctoral la realizó en el Departamento de Psicología de la Universidad de California (Los Ángeles, EEUU) en el programa de Psicología de la Salud. Además, es Psicólogo especialista en Psicología Clínica y diplomado en Alta Dirección Universitaria por la Universitat Politécnica de Catalunya y la Universidad Antonio de Nebrija. Actualmente es Catedrático Emérito de Psicología de la Salud de la UMH y Director del Centro de Psicología Aplicada, aparte de un extensísimo etcétera curricular.

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Dr. Jesús Rodríguez Marín durante unas jornadas de la UMH

Durante la sesión de ayer, los alumnos del MICv aprendieron a identificar los síntomas y el diagnóstico asociados al estrés postraumático (TEPT), y de cómo estos síntomas pueden estar asociados a otros tipos de trastornos, inclusive la observancia de la dependencia del TEPT de la cultura y de la edad de quienes lo sufren.

Otro de los puntos más importantes a destacar en la lección del Dr. Jesús Rodríguez fue el tratamiento que se aplica actualmente ante el diagnóstico de TEPT. Este tratamiento, según su dilatada experiencia investigadora, abarca tres aspectos fundamentales: el primero es la psico-educación por parte de los médicos de atención primaria durante las dos o tres primeras semanas tras la exposición al trauma; en segundo lugar, el tratamiento psicológico; y, finalmente, el tratamiento farmacológico por los especialistas adecuados, sobre todo, cuando, tras este tiempo, el paciente permanece muy angustiado, incapacitado funcionalmente o aislado socialmente.