Categoría: Crimina

Moneva: “El cibercrimen está en auge” (y 2)

Asier Moneva investigador Centro CRÍMINA

 

 

Por Redacción CRÍMINA

No nos habíamos olvidado. Lo teníamos pendiente: aquí está segunda parte de la entrevista a nuestro investigador Asier Moneva, que se encuentra en los últimos meses desplazado a Ámsterdam con motivo de una estancia científica. En esta segunda parte de la entrevista podemos conocer un poco mejor a este científico, su interés por el cibercrimen y, de paso, al propio Centro CRÍMINA.

¿Cómo aterriza usted en el Centro CRÍMINA?

Tras cursar el Grado en Criminología en la Universidad de Salamanca, estuve buscado distintas opciones para estudiar una titulación oficial de máster que me permitiera especializarme en una rama práctica de la disciplina. Tanto el Máster en Intervención Criminológica y Victimológica como el Máster en Análisis y Prevención del Crimen me parecieron interesantes, pero este último ofrecía un plan de estudios moderno con un profesorado magnífico, así que me decidí por esta opción. Como la modalidad del Máster es online y yo quería tener contacto más directo con el profesorado, me puse en contacto con el Centro de Investigación CRÍMINA para explorar la posibilidad de hacer prácticas presenciales mientras estudiaba el máster. Mi petición fue positivamente evaluada y poco después me desplacé a Elche para comenzar esta nueva etapa.

 

¿Qué tipo de trabajo realiza usted aquí?

Actualmente soy Personal Investigador en Formación (FPU16/01671), una categoría profesional predoctoral enfocada a realizar tareas de investigación e impartir docencia en titulaciones oficiales de grado. Los FPU recibimos una ayuda competitiva del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de nuestro centro de adscripción -en este caso la Universidad Miguel Hernández- para desarrollar nuestra tesis doctoral en un plazo máximo de cuatro años. Además de la tesis doctoral y la docencia asignada, tengo la oportunidad de participar en otras investigaciones del centro de muy diversas temáticas, en la elaboración de propuestas de proyectos, y en otras actividades de comunicación y diseminación de nuestra actividad científica.

 “La investigación que se hace en CRÍMINA se concibe con una vocación eminentemente aplicada”

 

 

Sus investigaciones están muy pegadas a la realidad actual y tienen una aplicación práctica muy interesante…

Es una de las principales señas de identidad de la investigación que se hace en CRÍMINA, que se concibe con una vocación eminentemente aplicada y que por supuesto mi línea personal, y la de Fernando Miró, gira en torno al cibercrimen, lo que siempre resulta ser un tema de actualidad. La cibercriminalidad está en auge, surgen nuevas formas de cometer delitos conforme avanzan las tecnologías y la investigación en ese campo necesita desarrollarse tan rápido conforme lo hacen las oportunidades criminales.

 

¿Cómo ha evolucionado CRÍMINA en los últimos años?

Ha cambiado, pero no ha cambiado. Sigue siendo un centro relativamente pequeño que tiene una gran ambición, que apuesta por el talento de los más jóvenes, da muchas oportunidades. Siempre contamos con alumnos en prácticas y damos a la gente de los másteres la oportunidad de que colaboren con nosotros cuando realizan el trabajo fin de máster. Nosotros siempre estamos muy pendientes de cómo avanzan. Y ha cambiado en el sentido de que antes estaba más orientado tal vez hacia la formación y ahora estamos tratando de centrarnos más en la excelencia en materia de investigación. También ha coincidido que, por suerte, la financiación a través de proyectos de investigación ha sido generosa y numerosa, lo que nos ha permitido centrarnos en este aspecto de nuestro trabajo. CRÍMINA fue concebido como un centro de formación e investigación y ahora, sin olvidar la parte de la formación, estamos más orientados hacia investigación. De todas formas, desde que yo llegué se ha seguido aumentando la oferta formativa, se ha mantenido la plantilla de investigadores y CRÍMINA se ha consolidado como centro de investigación de la Universidad Miguel Hernández. También tuvo el rol fundamental a la hora de poder crear el Grado en Seguridad Pública y Privada en el que son docentes todos o casi todos los miembros del Centro CRÍMINA

 

 

“Surgen nuevas formas de cometer delitos conforme avanza la tecnología”

 

 

¿Qué le supuso haber sido galardonado con el Premio Nacional al Investigador Novel 2018 en Criminología por la Sociedad Española de Investigación Criminológica (SEIC)?

Supuso un gran honor que la Sociedad Española de Criminología reconociera mi trabajo de investigación y que gané ex aequo con otro compañero de la Pompeu Fabra. Y bueno, especialmente contento porque ese trabajo luego evolucionó en lo que luego fue uno de los artículos que se publicaron en la prestigiosa revista Crime Science y que forma parte de mi tesis doctoral en la que trato de aplicar las teorías de la criminología ambiental para prevenir el cibercrimen, y del que estoy muy orgulloso también porque su evolución ha servido para formarme en mi camino de doctor.

 

(Aquí puedes ver la primera parte de la entrevista a Asier Moneva publicada el pasado 30 de octubre)

¿Prisión permanente revisable si fueras tú la persona acusada?

Prisión permanente revisable Crímina

 

Por Redacción CRÍMINA

Desde hace unos pocos años el debate en España sobre la prisión permanente revisable está encima de la mesa. Sobre todo cuando vuelven a surgir casos mediáticos en el que la persona juzgada se puede ver abocada a ella, todo ello en medio de una gran presión social.

En el trabajo de  investigación realizado por Ana B. Gómez Belvis y Carlos E. Faces Delgado y publicado este año en la Revista Electrónica de Criminología se partía de la hipótesis de que, ante la misma información sobre un delito  específico, la perspectiva de procesamiento afectaría  a  la  expresión  de  las  actitudes  punitivas, reflejando  cambios  en  el  apoyo  a  la  prisión permanente revisable (PPR).

Más concretamente, los participantes expuestos al  caso-escenario desde  la  perspectiva  del  actor, en comparación con aquellos expuestos al mismo desde la perspectiva del  observador, elegirían penas menores, serían menos retributivos y mostrarían menor apoyo a la PPR para  un  supuesto  de  asesinato  múltiple.

De acuerdo con este planteamiento se ha observado en el estudio de los dos autores señalados que, en primer lugar, más del 60% de la muestra que juzga la comisión del delito por parte de una tercera persona entiende que las penas máximas y justas son las de 25 o 30 años de prisión. En el caso de los participantes que optaban por una opción de PPR lo hacían con respecto a aquella cuya primera revisión se produce a los 15 años de cumplimiento.

Sin embargo, ante el mismo caso-escenario, pero siendo los participantes los protagonistas de éste, es decir, los acusados del delito, se ha observado cómo la preferencia por la PPR  se vuelve casi  anecdótica. Esto es, si los participantes se evalúan a ellos mismos como acusados de un delito grave, en su amplia mayoría (un 84%) prefieren que la pena máxima a cumplir sea de 25 años.

 

No son un fenómeno inmutable

En este punto los científicos señalan que a los sujetos  del grupo-actor  no  se  les  preguntaba  por  la  sanción  que  les resultara  más  conveniente,  sino  que  eligieran  aquella que a su juicio fuera considerada la justa en atención al hecho cometido.  Estos resultados sugieren que las preferencias hacia el castigo sobre delitos graves no son un fenómeno inmutable, sino que podría verse influido por  la  perspectiva  desde  la  que  se  presenta  la información  para realizar  el juicio,  tal  y  como  indica para otro tipo de juicios la literatura en el ámbito de la Psicología Social.

Por otro lado, podría objetarse que, en realidad, el menor punitivismo mostrado entre los casos escenarios en este estudio se debe a  que  el  supuesto planteado  presentaba  una  situación de  acusación, no teniendo los sujetos la certeza de la comisión del delito. Sin embargo, en una replicación del presente diseño de investigación llevada a cabo por Fernando Miró Llinares en la que presentaba el mismo caso-escenario, pero dando a los participantes la certeza  de  que  la  persona  había cometido el delito, los resultados muestran que el efecto de la manipulación de la perspectiva de procesamiento de la información (presentada en primera persona o en tercera) sigue produciendo diferencias estadísticamente significativas. En relación con la cuestión de por qué o para qué se castiga, es decir, la función  que  atribuyen  los participantes a  la  pena, se  ha  podido comprobar  que ambos grupos evaluados muestran que la función es la propia de la retribución, si bien no se renuncia a que tenga  alcance  preventivo, según este estudio.

Asimismo, y en menor medida, se  entiende que  la pena  tiene que  tener una función incapacitadora o inocuizadora del delincuente. Estos resultados son convergentes con los conocidos estudios  llevados  a  cabo  por  Carlsmith,  Darley  & Robinson (2002) en  los  cuales  los  participantes mostraban que las razones para el castigo estaban más relacionadas con el merecimiento, aunque sin renunciar a razones de disuasión.

En definitiva, de conformidad  con  los  resultados  aportados  por  la investigación sobre las razones por las que se castiga a una determinada persona, cobra especial protagonismo el  merecimiento  como  forma  de  hacer  justicia (Carlsmith, 200831; Tyler, 2009).  En este sentido, el  hecho de  que  los resultados de ese estudio sean consistentes con la literatura sobre la función de la pena, pone de manifiesto la relevancia de las  diferencias  encontradas  entre  las  dos condiciones experimentales  en  cuanto  al  carácter  retributivo  que debe revestir la misma, según indican los autores.

Finalmente, y de acuerdo con lo esperado, el apoyo a la PPR también se ve modulado por la exposición de los participantes  al  escenario  en  el  que  son protagonistas u observadores. “Cabe destacar que, desde un punto de vista puramente lógico, no debería haber conexión entre el hecho de haber realizado una tarea consistente en imaginar un  escenario  hipotético  sin ninguna implicación de facto y las opiniones sobre una consecuencia  jurídica que,  como la  PPR, tiene  efectos reales  sobre  la  sociedad”, afirman los investigadores.

Si  bien  es  posible  que  en  el contexto de un “juego”, por conveniencia o por interés se  pueda  elegir  la  opción  menos  dañina  para  uno mismo,  dicha  respuesta  no  debería  afectar  a  una opinión o actitud frente al castigo de delitos graves que suceden  en  la  realidad.  Sin embargo,  los resultados de este estudio indican que el grupo que fue expuesto a la condición  de protagonista  del  caso-escenario no sólo mostró una tendencia de elección menos lesiva para ese supuesto en  concreto,  sino  que  dicha  tendencia  se  trasladó a los razonamientos de cuál es la función que debería cumplir la pena y el respaldo a una medida real y objeto de debate en la sociedad como es la PPR.

 

 

Prisión permanente revisable Crímina

¿Qué opina la sociedad española de la prisión permanente revisable?

Los resultados de este estudio no pueden tomarse como un diagnóstico sobre cuál  es la  opinión  de  la sociedad española acerca de la PPR, ya que éste no era el objetivo que se pretendía alcanzar.  Sin embargo, lo que sí plantean es  la  necesidad de considerar  los factores que pueden estar condicionando la valoración que realiza la ciudadanía sobre el castigo más adecuado para  determinados  crímenes.  De hecho, una  lectura crítica de estos resultados podría llegar a cuestionar la consideración  misma  de  la  opinión  ciudadana  como fuente  para la  toma  de decisiones  político-criminales (Silva  Sánchez,  2018;  Herrera  Moreno,  2018).

No obstante, la democratización de las leyes  penales nos interpela a conocer a la sociedad y sus intuiciones, en la medida  en  que  los  ciudadanos  se  tienen  que  ver obligados a respetar un Derecho penal que en el marco de  un  Estado  Social  y  Democrático de  Derecho es  el suyo propio. Además, frente al temor de las posibles consecuencias  que  la  toma  en  consideración  de  la ciudadanía pueda tener para el respeto a las garantías básicas de  nuestro  Derecho penal,  hemos de  recordar que en épocas pasadas fueron las propias percepciones de  injusticia  de  la  sociedad  las  que provocaron  la derogación de penas como la cadena perpetua por ser considerada  injusta  e  inhumana (Gargallo  &  Oliver, 2016).

 

Principio de humanidad

De  acuerdo con  lo expuesto  anteriormente, y  sin negar  que  la  motivación  principal  que  se  encuentra detrás  de  la pena  que  se  considera  justa  sería  la  del merecimiento,  tal  y como  se  ha mostrado de  manera reiterada  en  la  literatura  y  se  refleja  incluso  en  este mismo  estudio,  es  cierto  que  una  modificación  tan pequeña como la mostrada en este experimento podría facilitar  la  consideración  de  otros  principios  que informan al sistema de justicia penal y que también son considerados importantes por la sociedad: tales como el principio  de  humanidad  de  las  penas, proporcionalidad, legalidad, culpabilidad, entre otros.

En este sentido, los resultados de este estudio sugieren un horizonte esperanzador sobre  la utilización  de las intuiciones  de  justicia  de  la  comunidad,  ya  que  las mismas no están sujetas a un único escenario o a  una sola pregunta. Cuando se introduce este matiz se puede apreciar que lo que se denomina “opinión pública” no está solamente sujeta a cuestiones  punitivas, sino que también puede ser sensible a otros aspectos igualmente importantes como son las garantías básicas de las que cada uno de los sujetos quisieran gozar cuando fueran objetos del sistema penal (Miró-Llinares, 2019).

Al igual que  se  ha  observado  cuando  se  han  estudiado  las actitudes  punitivas  con  delitos  de  menor  gravedad, donde  los  ciudadanos  daban  soluciones  menos punitivas  que  los  propios  jueces (Varona,  2008; Adriaenssen & Aertsen, 2015), en el caso de los delitos más graves, como  los sujetos a  PPR, la consideración detallada de  cuál es  la opinión de  la sociedad debería tener  en  cuenta  que  estas  intuiciones  no  solamente estarían condicionadas por el carácter punitivista.

 

 

Prisión permanente revisable

Novedad

En cualquier caso, la principal limitación de este trabajo tiene que ver con  su  novedad,  ya  que  es  el  primero  en  el  que  se analiza  si  la  exposición  a  un  determinado  contexto imaginado hace  variar creencias que  a priori no serían maleables, como las actitudes hacia el castigo de delitos  graves.  Por  este  motivo, apuntan los autores,  es  especialmente importante  el  desarrollo  de  nuevos  estudios  que permitan  replicar los  resultados  encontrados  en  esta investigación.

Por  ejemplo,  para ambos investigadores sería importante  tener en consideración el efecto de variables como el género o el posicionamiento político pueden tener en la valoración de  la  información  como  protagonista  vs observador. Asimismo, otros factores como el estado emocional de los participantes deberían ser tenidas en cuenta, ya que muchos de estos estudios que se toman como referencia se  realizan  en  un  ambiente  que  podría favorecer  un estado emocional de indignación (Varona, 2011). Otros factores como la  certeza de la  comisión del delito  o el tipo de delito cometido pueden también tener un efecto en  la expresión  del  apoyo a  penas  más severas.   En definitiva, aunque se han cumplido pocos años desde la entrada en vigor de la PPR, en ese artículo se sugiere que todavía  queda  mucho  por  conocer  sobre  el  principal motivo aludido por el legislador para  su  introducción en nuestro sistema de justicia penal.

Línea directa con Ámsterdam: Entrevista al criminólogo Asier Moneva (1ª parte)

 

Por Redacción CRÍMINA

El criminólogo Asier Moneva es una pieza fundamental del Centro Crímina para el estudio y la prevención del crimen. Como personal de investigación en formacion (FPU), actualmente se encuentra en Ámsterdam realizando una estancia científica de la que, a buen seguro, saldrá enormemente potenciado en cuanto a su formación como estudioso y profesional del ámbito de la criminología.

¿Cómo surge la posibilidad de realizar una estancia de investigación en Ámsterdam?

En 2017 Crímina organizó en la Universidad Miguel Hernández de Elche un simposio internacional sobre el factor humano del cibercrimen y la ciberseguridad donde participaron algunos de los investigadores más relevantes en este campo. Uno de los investigadores era el doctor Eric Rutger Leukfeldt, a quien tuve el placer de conocer y con quien he coincidido en distintos eventos sobre investigación criminológica en materia de cibercrimen. El trabajo de Rutger de inmediato despertó mi interés y se lo manifesté personalmente. Pero hacía falta algo más que la voluntad para materializar una colaboración.

Cada año el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades abre una convocatoria competitiva para financiar estancias breves para aquellos investigadores predoctorales que han recibido una ayuda para la Formación de Profesorado Universitario (FPU16/01671) de la que soy beneficiario. Junto con el profesor Leukfeldt, preparamos una propuesta y enviamos la solicitud. Meses después recibimos la buena noticia y empezamos a preparar mi estancia de investigación (EST18/00043) en el Netherlands Institute for the Study of Crime and Law Enforcement (NSCR), en Ámsterdam.

Un nuevo reto para el criminólogo: “Defacement”

¿Cuál es el trabajo que está desarrollando durante estos dos meses?

Durante estos meses estoy realizando varias colaboraciones con los investigadores del NSCR y, en especial, con el profesor Leukfeldt. Concretamente, trabajaremos sobre una forma de hacking conocida como defacement, en la que el infractor o defacer accede al código de una página web para modificar maliciosamente su contenido. Generalmente, se trata de un cibercrimen con connotaciones políticas, dentro del fenómeno del hacktivismo. Hay más propuestas sobre la mesa que irán tomando forma en los próximos días.

¿Qué significa para usted esta experiencia investigadora?

A nivel de formación, colaborar con los miembros del clúster de cibercrimen del NSCR supone una experiencia única para aprender de algunos de los mejores investigadores en criminología de Europa. Además, el NSCR es un centro de prestigio que produce gran cantidad de resultados de investigación de impacto con una marcada vocación social, por lo que, a nivel curricular, esta estancia de investigación supone un importante impulso en mi carrera investigadora.

Tras Ámsterdam ¿qué planes de futuro/proyectos en mente tiene como criminólogo?

Prefiero no pensar demasiado a muy largo plazo para concentrarme en lo que tengo entre manos en el presente, pero durante el invierno debería salir una nueva convocatoria para solicitar estancias breves. Siempre existe la posibilidad de repetir, pero también barajo otros destinos en Suiza o Reino Unido. En cualquier caso, pretendo seguir potenciando la parte más internacional de la investigación porque hasta la fecha me ha enriquecido enormemente.

¿Anonimato de los usuarios de Twitter?

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Por Redacción CRÍMINA

¿Se pueden utilizar los metadatos para medir el anonimato de los usuarios de Twitter? Esa es la pregunta que, a través de un reciente estudio, tratan de responder los investigadores del Centro CRÍMINA para el Estudio y la Prevención de la Delincuencia Zoraida Esteve, Asier Moneva y Fernando Miró.

Y es que el anonimato es uno de los elementos tradicionalmente asociados con el comportamiento criminal y antisocial. El anonimato depende de varios factores, como la vigilancia natural o la visibilidad creada por el entorno físico o digital. Algunos entornos digitales, como las redes sociales, presentan características que facilitan o limitan el grado de anonimato de sus usuarios. Las redes sociales son lugares del ciberespacio donde las personas interactúan entre sí y con su entorno, donde realizan cada vez más sus actividades cotidianas y donde también cometen delitos.

 

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Ciberespacio

Este artículo, en su denominación inglesa “Can metadata be used to measure the anonymity of Twitter users? Results of a Confirmatory Factor Analysis” los investigadores de CRÍMINA intentan probar la hipótesis de que ciertos elementos del ámbito de las redes sociales definen el anonimato de sus usuarios. Para ello, se propone un proceso empírico de cuantificación del anonimato, que puede aplicarse transversalmente a todos los lugares del ciberespacio que permiten cuentas de usuario.

Posteriormente, se obtuvo un conjunto de datos de 162 usuarios de la red social Twitter que también recogía los metadatos asociados a sus cuentas. Para probar esta hipótesis, se realizó lo que se denomina un Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) para determinar si los datos obtenidos encajan en el modelo basado en un concepto teórico propuesto por los investigadores.

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Metadatos

Los resultados vienen a mostrar un ajuste moderado para el modelo, lo que sugiere que algunos metadatos (es decir, el geoposicionamiento) no contribuyen a definir el anonimato de la variable latente. Los investigadores sugieren por tanto que el modelo propuesto debe ser reconsiderado y aplicado a una muestra más grande para mejorar su ajuste. Finalmente, se  ha discutido la aplicabilidad de la metodología propuesta para medir el anonimato y las futuras líneas de investigación.

Puedes consultar el artículo completo pinchando aquí.

Bienvenida de CRÍMINA al alumnado de sus másteres en este curso 2019-2020

Por Redacción CRÍMINA

El Centro Crímina, dedicado al estudio y prevención de la delincuencia, organizó el pasado martes 24 de septiembre, en el campus de Elche, una Jornada de Bienvenida dirigida a los alumnos de los másteres en Análisis y Prevención del Crimen (MAPc) y en Intervención Criminológica y Victimológica (MICv), así como a los del grado en Seguridad Pública y Privada. De este modo, el Centro Crímina, un centro de investigación público perteneciente a la Universidad Miguel Hernández, abría oficialmente el curso 2019-2020 de cara sus estudiantes tanto presenciales como online.

La sesión, que se prolongó hasta bien entrada la tarde, puesto que incluía también el V Encuentro de Analistas Delictivos, contó, en los momentos iniciales, con la presencia de Fernando Miró Llinares, director de Crímina y del Máster en Análisis y Prevención del Crimen; Cordelia Estévez Casellas. directora del Máster en Intervención Criminológica y Victimológica; y de Elena Fernández Castejón, vicedecana del Grado en Seguridad Pública y Privada (SEPP), entre otros.

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Policía Predictiva

Tras la inauguración de la jornada se dio paso a la conferencia ¿Policía Predictiva? Mitos, realidad y retos de la aplicación policial de la Inteligencia Arti­ficial, a cargo de Fernando Miró, mientras que Javier Castro, profesor ayudante de Derecho Penal de la Universidad Miguel Hernández e investigador del Centro Crímina, ejerció de moderador. Miró indicó que existen dos ámbitos en los que se está usando la inteligencia artificial (IA) en criminología: para la prevención e investigación del crimen y en el de la justicia penal, para la toma de decisiones. El director del MAPc introdujo también el tema de la policía predictiva de las personas y la que está basada en el lugar, además de las herramientas existentes al respecto. Por último lanzó el mensaje de que las herramientas de IA “también pueden tener sesgos”, ya sea por malos datos y/o sesgos de realidad.

Perspectivas de vanguardia en la investigación criminológica fue el título de una mesa que se organizó y en la que intervinieron primero el propio Javier Castro, quien en la charla titulada Más allá de los cuestionarios: nuevas estrategias metodológicas para evaluar el miedo al crimen en redes sociales online, defendió que los fenómenos emocionales no son fenómenos fijos; y, posteriormente, Asier Moneva Pardo, investigador de Crímina, con Explorando las relaciones entre páginas web que informan sobre partidos amañados mediante Hyperlink Network Analysis. David Buil Gil, investigador postdoctoral de la Universidad de Manchester e investigador asociado del Centro Crímina, también participó en esta mesa con la charla The criminology of place: Lessons learned and to be learned.

Tras el descanso para almorzar, la jornada de bienvenida continuó con una presentación, por parte de alumnos, de trabajos de fin de máster, tanto del de Análisis y Prevención del Crimen como del de Intervención Criminológica y Victimológica.

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Delitos al volante

 

En esta línea se abordaron cuestiones como Abuso online en la pareja y violencia convencional. Interrelaciones en una muestra universitaria española, de Francesc Xavier Caparrón Peláez. (MICv); La victimización en Europa: Un estudio de la distribución geográ­fica y temporal a partir de una encuesta internacional, a cargo de Raquel Botía López (MAPc); Víctimología de las agresiones sexuales: un análisis conjunto de confi­guración de casos, por parte de Álvaro José Nerja Esteve (MICv); y Policía del Trá­fico y GIS. Un análisis de patrones de delitos de conducción influenciada por el alcohol, cuya exposición corrió a cargo de Marc Pintor Latorre. (MAPc)

Esta jornada, a la que asistieron numerosos alumnos y profesores de los citados másteres y grado, concluyó con el V Encuentro de Analistas Delictivos, que estuvo coordinado por Fernando Llorens Cobos, profesor del Máster en Análisis y Prevención del Crimen.

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Un algoritmo para detectar el discurso de odio en pequeños entornos digitales

 

Por Asier Moneva

En un intento por entender qué factores hacen que el crimen se agrupe en lugares particulares en momentos específicos, los criminólogos ambientales han cambiado el enfoque de su análisis de la persona que comete o sufre el crimen al ambiente donde ocurre. Su premisa de partida es que las características de cada entorno favorecen o perjudican la delincuencia y que es posible intervenir en estos entornos para controlarla.

Recientemente se ha desarrollado el marco teórico Cybercrime and Place para extrapolar el análisis de los lugares del delito al ciberespacio. Ciertamente, parece contraintuitivo hablar de lugares en el ciberespacio, pero la connotación que la criminología ambiental da al concepto de lugar trasciende lo físico. Lo que cuenta de estos ciberlugares es que permiten la convergencia de personas y cosas. Y, en ausencia de guardianes, esta convergencia genera oportunidades para cometer delitos.

Un “nuevo” guardián en Twitter

En Twitter, los usuarios se relacionan constantemente con información publicada por otros usuarios en microentornos digitales definidos por la combinación de personas (es decir, cuentas de usuario), que dicen cosas (es decir, tweets) a otras personas (es decir, otras cuentas). La mayoría de las veces ésta es una actividad inofensiva, pero es posible que uno de estos tweets contenga un tipo de contenido radical llamado discurso de odio.

Cientos de millones de tweets se publican diariamente en Twitter. La policía y los proveedores de servicios examinan Twitter todos los días en busca de expresiones de odio para eliminarlas. Pero la incitación al odio es un fenómeno minoritario si tenemos en cuenta el contexto global de millones de mensajes que se publican en esta red social, y detectarlo en medio de tanto ruido se convierte en una tarea ardua. No es realista pensar por tanto que se pueda controlar todo el contenido publicado en Twitter. Sin embargo, los usuarios esperan que los administradores de esta red social así lo hagan.

Frente a este panorama, en el Centro Crímina hemos desarrollado un modelo de machine learning que se alimenta de los metadatos de cada tweet para determinar si contiene expresiones de odio con una precisión del 92%.

No es solo cuestión de semántica

La detección del discurso del odio plantea dos retos principales. En primer lugar, es complejo de definir y, por lo tanto, de delimitar. En segundo lugar, el dinamismo del lenguaje lo convierte en un fenómeno extraordinariamente adaptativo. Tradicionalmente se han utilizado enfoques semánticos para su detección. Estos enfoques consideran que un mensaje es discurso de odio si contiene ciertas palabras previamente clasificadas como radicales. Pero dependiendo del contexto, algunas palabras pueden ser engañosas y provocar una clasificación incorrecta.

Hemos utilizado un enfoque alternativo para superar las limitaciones de estos enfoques. En nuestra investigación planteamos la hipótesis de que las características de los microentornos digitales condicionan los patrones de discurso de odio. Basándonos en esta idea, hemos desarrollado un modelo de aprendizaje automático que se alimenta de los metadatos de cada tweet para determinar si contiene expresiones de odio con una precisión muy elevada, por encima del 90%. Utilizando una muestra de tweets enviados a través de Twitter tras el atentado terrorista de junio de 2017 en el Puente de Londres (N = 200.880), el presente estudio introduce un nuevo algoritmo diseñado para detectar mensajes de incitación al odio en el ciberespacio.

Mediante la aplicación de la técnica de clasificación de aprendizaje automático Random Forests (“bosques aleatorios” es una combinación de árboles de decisión donde cada árbol aporta un vector aleatorio con capacidad para clasificar un mensaje de forma independiente y que posteriormente se ensambla con los demás, componiendo un único árbol predictor), nuestro análisis viene a indicar que los metadatos asociados a la interacción y estructura de los tweets son especialmente relevantes para identificar el contenido que contienen. Por lo tanto, desde el Centro Crímina esperamos facilitar y reducir las tareas de análisis realizadas por la policía y los proveedores de servicios para mitigar el impacto de la incitación al odio en los usuarios de las redes sociales.

 

Asier Moneva es investigador FPU del Centro Crímina. Sus investigaciones se centran en el análisis y la prevención de la ciberdelincuencia.

CRÍMINA participa en el IV Simposio de Investigación Criminológica “Retos de la seguridad ciudadana en el ámbito local” en Granada

Los investigadores del Centro CRíMINA para el estudio y prevención de la delincuencia han participado en el IV Simposio de Investigación Criminológica “Retos de la seguridad ciudadana en el ámbito local” que se celebró los días 27 y 28 de junio en Granada. 

El evento ha sido organizado por la Sociedad Española de Investigación Criminológica con la colaboración de la Facultad de Derecho y el Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología en la Universidad de Granada. 

El área temática de esta edición ha sido “Retos de la seguridad ciudadana en el ámbito local” y se han organizado dos modalidades para contribuir en el mismo, las mesas redondas y los pósteres. 

Las mesas redondas, organizadas a través de los grupos de trabajo de SEIC, han abordado el tema central del Simposio desde las diferentes perspectivas teóricas y metodológicas. Por su parte, los autores de las contribuciones seleccionadas han tenido la oportunidad de presentar sus trabajos también en formato oral, en una sesión de presentaciones flash talk de los pósteres, en la que se han presentado las principales conclusiones de los trabajos.

El director del Centro CRÍMINA, Fernando Miró, ha participado en la mesa redonda “Nuevas tecnologías y seguridad en el ámbito local”, coordinada por el Grupo de Trabajo sobre Criminalidad y TIC. Por su parte, los investigadores de CRÍMINA José Eugenio Medina y Asier Moneva formaron parte de la mesa redonda “Análisis del delito en entornos urbanos”, coordinada por el Grupo de Trabajo sobre Criminología Ambiental. 

Además, los investigadores del Centro participaron en la sesión de pósteres. 

  • La rareza de las especies en el modelo CRAVED: disponibilidad VS valor y disfrute: Un estudio sobre los corales incautados en USA. Nacho Díaz Castaño. CRÍMINA, Universidad Miguel Hernández.
  • Justicia procedimental, legitimidad y grupos vulnerables en la Comunidad Valenciana: Principales resultados del proyecto NI1FORA. Elena B. Fernández Castejón. CRÍMINA, Universidad Miguel Hernández. 
  • La atribución de responsabilidad penal en contextos complejos: un estudio experimental de las intuiciones de justicia en la actio libera in causa. Ana B. Gómez-Bellvís (CRÍMINA, Universidad Miguel Hernández), Vicente Valiente Iváñez (Universidad de Barcelona), Fco. Javier Castro-Toledo (CRÍMINA, Universidad Miguel Hernández) y Carlos Falces (Universidad Miguel Hernández).
  • 100% sure fixed matches. Exploring the environmental features on alleged fixed sport matches websites and their networks. Asier Moneva (CRÍMINA, Universidad Miguel Hernández) y Stefano Caneppele (University of Lausanne). 
  • Explorando la victimología de agresoras sexuales: un análisis conjunto de configuraciones de casos. Alvaro J. Nerja. Estudiante de la Universidad Miguel Hernández.
  • Explorando la hipótesis de los efectos duales de los paradigmas de justicia: evidencias en población española. Francisco J. Castro-Toledo, Ana B. Gómez-Bellvís, Elena B. Fernandez Castejón y Fernando Miró Llinares. CRÍMINA, Universidad Miguel Hernández. 
  • “Miedo en 280 caracteres”. Un nuevo enfoque metodológico mixto para la evaluación en tiempo real del miedo al crimen en Twitter. Francisco J. Castro-Toledo (CRÍMINA, Universidad Miguel Hernández), Tobias Gretenkort (Institute for English, American, and Romance Studies, RWTH Aachen), Miriam Esteve (Centro de Investigación Operativa, Universidad Miguel Hernández) y Fernando Miró-Llinares (CRÍMINA, Universidad Miguel Hernández) 

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El Grado en Seguridad Pública y Privada de la UMH ocupa la segunda posición en el proyecto U-Ranking

El Grado en Seguridad Pública y Privada (SEPP), de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad Miguel Hernández de Elche, ocupa la segunda posición en el proyecto U-Ranking de las Universidades Españolas. El proyecto U-Ranking es una iniciativa de la Fundación BBVA y el  Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).

El documento U-Ranking (Indicadores Sintéticos del Sistema Universitario Español) 2019 presenta la séptima edición de los resultados de las universidades en sus actividades docentes, de investigación y de innovación y desarrollo tecnológico, ofreciendo una ordenación de las instituciones para cada ámbito y para el conjunto de las actividades universitarias.

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El Grado en Seguridad Pública y Privada ofrece una enseñanza universitaria prácticamente única en el sistema público y privado español, destinada a perfilar la denominada “carrera policial”. Además, proporciona formación en otras áreas referidas a la seguridad en general, tanto pública como privada. El SEPP presenta una formación totalmente online desde una perspectiva multidisciplinar.

Grado en seguridad Pública y Privada

Con este Grado, se forma a policías eficaces en la prevención (policía de seguridad) e investigación de la delincuencia (policía judicial, policía criminal o policía científica) y a la policía próxima al ciudadano y capaz de desarrollar otros servicios públicos (policía administrativa).  

Según la última edición del proyecto U-Ranking, los 26 grados de la UMH se encuentran dentro de los 10 primeros puestos en relación a los baremos de Docencia, Investigación e Innovación y Desarrollo Tecnológico.

Rutgers Center on Public Security y el Centro CRÍMINA organizan una conferencia internacional sobre análisis del riesgo criminal

Organizado por Rutgers Center on Public Security, centro de investigación dedicado al análisis del crimen y la prevención situacional de la delincuencia, en colaboración con el Centro Crímina para el estudio y prevención de la delincuencia de la Universidad Miguel Hernández, dirigido por el Catedrático de Derecho penal y Criminología Fernando Miró, se celebrará del 6 al 7 de junio en la Sala Misteri d’Elx del Campus de Elche de la UMH el “1st International Conference on Crime Risk Analysis. Applying Risk Terrain Modeling Worldwide”, una reuión científica dedicada a la aplicación del análisis y prevención del crimen desde una perspectiva del denonimado Predictive Policing.

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En este importante evento, se darán cita en Elche algunos de los criminólogos y analistas delictivos más relevantes a nivel mundial, para abordar el estudio del crimen desde la perspectiva de la criminología ambiental, la cual, considera que la conducta delictiva está influenciada por el ambiente inmediato en el que éste se produce, de modo que el crimen, no se distribuye aleatoriamente en el espacio y el tiempo, sino que se concentra en concretos lugares con motivo de ciertas características ambientales presentes en ellos. Las bases teóricas y aplicaciones de análisis avanzados como el Risk Terrain Modeling, desarrollado en Rutgers University y ampliamente aplicado en el Centro Crímina, serán presentados y debatidos en este simposio, en el que se mostrarán investigaciones en las que se estima dónde y en qué momento puede tener lugar un evento delictivo para de este modo, proporcionar las claves que permitirán adoptar las medidas preventivas necesarias para evitarlo.

En esta reunión, participarán investigadores de relevancia internacional como Leslie Kennedy, Profesor de Rutgers University y director del Rutgers Center on Public Security, el Profesor Joel Caplan; o los investigadores Marco Dugato de la Università Cattolica del Sacro Cuore di Milano o Jean-Luc Besson de la del ONDRP/INHESJ de Paris.


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