Categoría: Formación

Prevenir el Bullying desde la educación emocional

Cordelia-Estevez1Profa. Cordelia Estévez

Psicóloga. Investigadora asociada en Centro CRIMINA.

El psicólogo Dan Olweus fue el primero en investigar el fenómeno de bullying en Noruega en 1993.Lo definió como una “conducta de persecución física y/o psicológica que realiza un/a alumno/a contra otro/a, al que escoge como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a la víctima en una posición de la que difícilmente puede escapar por sus propios medios. La continuidad de estas acciones provocan en la víctima efectos claramente negativos como descenso en la autoestima, estados de ansiedad e incluso cuadros depresivos, lo que dificulta su integración en el medio escolar y el desarrollo normal de los aprendizajes” (Olweus, 1993).

El acoso escolar aparece de manera heterogénea entre los estudiantes de primaria y secundaria (Piñuel y Oñate , 2007) y no sólo se expresa mediante conductas de agresión física (Díaz-Aguado, 2005). El acoso escolar puede ser Físico, se caracteriza por el empleo de agresiones físicas y puede ser directo (puñetazos, empujones, patadas, etc.) o indirecto (robo, destrucción de ropa, material escolar y otro tipo de bienes pertenecientes a la víctima);Verbal, el más frecuente. Predominan los insultos, burlas, motes, menosprecios en público para poner en evidencia a la víctima, etc; Psicológico, este tipo de acoso es muy dañino para las víctimas, ya que debido a las amenazas, intimidación,  chantaje, manipulación, etc.,  les provocan un estado de miedo e inseguridad continuo además de afectar a su autoestima, o Relacional, cuando consiste en marginar y excluir a la víctima, no dirigirle la palabra e incluso se presionar a otros alumnos para que no se relacionen con ésta.

En general, estos actos, que muestran un alto grado de inadaptación social en las personas implicadas y una carencia considerable de habilidades sociales (Swearer, 2000), suelen tener lugar en las instalaciones escolares, en los alrededores del centro o en las actividades extraescolares y llevarse a cabo fuera del alcance de la vista de los adultos, por lo que suelen pasan inadvertidas y complicar así, su detección precoz.

Actualmente sabemos que se dan casos de acoso y violencia escolar en casi todos los centros educativos, y que dependiendo del curso y del momento, se pueden encontrar implicados en estos entre un 22% y un 35% de los alumnos, los chicos en mayor medida que las chicas y extendido a ciclos educativos de primaria (Cerezo, 2009). En España, Iñaki Piñuel, autor del informe Cisneros X sobre acoso y violencia escolar en 2006, sitúa el índice de incidencia en torno al 23% y fija el pico más alto en la educación primaria concluyendo que alrededor del 40% de los niños de 7 a 9 años padece una situación de bullying.

Todo esto nos lleva a la convicción de que para elaborar estrategias preventivas, es necesario conocer el perfil psicológico de los menores implicados en el bullying, sean agresores o víctimas, y  utilizar esta información como guía en los planteamientos psicoeducativos , ya que seguramente  aporten estrategias útiles que prevengan y fortalezcan a los escolares ante la posibilidad de verse implicados en situaciones de violencia o acoso. Afortunadamente, conocemos ya bastante acerca de los rasgos o aptitudes emocionales más característicos asociados a estos papeles en el bullying

En referencia al perfil de la víctima, un estudio realizado por  Cerezo en 2001 pone de manifiesto que las víctimas de acoso escolar tienen puntuaciones mas bajas en autoestima así como menos habilidades de comunicación que sus compañeros  no implicados en bullying .Por otro lado varios estudios señalan el hecho de que tanto la baja regulación emocional como la dificultad en la expresión de emociones pueden ser posibles predictores de victimización (Garner y Lemerise, 2007) . En lo que respecta al agresor, vemos que  aspectos como la empatía, la responsabilidad social o el manejo del estrés están por debajo  de lo esperado. (Melchor y Estévez, 20017)

Estos resultados definen el modelo de intervención y la guía a seguir para desarrollar el programa de prevención que desde el Centro CRIMINA se ha diseñado. Este programa tiene como marco teórico por un lado el modelo mixto de Inteligencia Emocional de Reuven Bar-On , que define desde una perspectiva mixta, las habilidades sociales y emocionales que conforman la Inteligencias emocional general y por otro lado el del aprendizaje vicario de Albert Bandura que incide en el poder de los modelos en el proceso de aprendizaje en la infancia. Este programa  integra todos los aspectos considerados relevantes en la bibliografía para lograr los objetivos de mejora del clima en  el  aula y disminución de la agresión y el acoso escolar. Consta de talleres  psicoeducativos  para  niños de entre 8 y 12 años destinados a mejorar  competencias emocionales , utilizando  como vehículo educativo y motivador distintos Súper-héroes diseñado para cada sesión; Estos,  representan  los valores prosociales , de respeto , responsabilidad social y tolerancia que se pretenden trasmitir. Por otro lado el programa incluye la formación a padres y profesores como elemento fundamental de la intervención integral  y el control situacional de las agresiones en los centros.

 bullying

 REFERENCIAS

Cerezo, F. ( 2001) . Variables de personalidad asociadas en la dinámica bullying (agresores versus víctimas) en niños y niñas de 10 a 15 años . Anales de psicología 17, 37-43

Bullying: análisis de la situación en las aulas españolas International Journal of Psychology and Psychological Therapy  9, 3, 367-378

Díaz-Aguado,M.J. (2005)  La violencia entre iguales en la adolescencia y su prevención desde la escuela. Psicothema 17 (4) 549-558

Garaigordobil,M. Oñederra,J. ( 2010) Inteligencia emocional en las víctimas de acoso escolar y en los agresores. European Journal of Education and Psychology 3,( 2). 243-256.

Garner, P. W. y Lemerise, E. A. (2007). The roles of behavioral adjustment and conceptions of peers and emotions in preschool children’s peer victimization. Development and Psychopathology, 19, 57-71.

Olweus, D. (1993). Conductas de acoso y amenaza entre escolares. Madrid: Morata, 1998 (fecha de la edición en castellano).

Piñuel I y Oñate, A (2007): Acoso y Violencia Escolar en España: Informe Cisneros X. Ediciones IIEDDI.

Ttofi,M & Farrington,D. (2011). Effectiveness of school-based programs to reduce bullying: a systematic and meta-analytic review . J Exp Criminol 7:27–56

Swearer, S. M. (2000): Bullying and Victimization Description, Assessment and Guidelines for Intervention. University of Nebraska. Lincoln. September, 25.

 

 

 

 

¿Mejoramos la intervención en los Centros de Menores? Los factores de protección como puntales para la mejora en la intervención criminológica con menores.

nahikariAutora: Nahikari Sánchez (@NahikariSanchez)

Criminóloga. Docente y coordinadora (online) del Máster en Intervención Criminológica y Victimológica.

En el contexto de la intervención criminológica con menores, dentro de la actividad de valoración del riesgo de violencia juvenil, hasta el momento se ha dado un mayor peso a los factores de riesgo, analizando por lo tanto aquellas circunstancias del menor que hacen que el riesgo de que vuelva a cometer hechos delictivos sea mayor (Otto y Douglas, 2010).

Es decir, analizamos aquellos apartados de su vida más conflictivos, complicados, problemáticos y los gestionamos (intervenimos sobre ellos) para que ese menor no siga, por ejemplo, consumiendo drogas o alcohol, intentando que no sea impulsivo, que mejore su forma de afrontar los problemas…etcétera (Loeber y Farrington, 1998). Nos basamos, por lo tanto, en sus aspectos más negativos, que puedan ser objeto de intervención (factores de riesgo dinámicos).

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Esta forma de abordar el tratamiento es fundamental, pero no única ni la más efectiva, según la evidencia científica. Son muchas las investigaciones que destacan que si trabajamos no con factores de riesgo sino con factores protectores (Farrington y Whels, 2012), es decir, sobre los aspectos más positivos de los menores que hacen, de manera directa o indirecta, que el menor tenga menos probabilidad de que vuelva a reincidir en su conducta antisocial, la gestión del riesgo da lugar a resultados mucho más efectivos.

Así, apoyar su perseverancia, sus metas realistas en el futuro, los vínculos prosociales con familiares y menores de su misma edad, etcétera, resultan igual o más adecuados para evitar la reincidencia (Medina Ariza, 2011), y el tratamiento sobre los mismos es mejor aceptado por menores (siempre es más positivo que te refuercen lo positivo que tienes antes de que te estén recordando todo lo negativo), y los profesionales, que disminuyen, además, el “quemado” profesional al disfrutar de los avances sobre aspectos favorables de los menores (Sánchez-Herrero, 2016). El análisis, por lo tanto, de estos factores de protección específicos para cada menor, junto con los factores de riesgo (que no deben olvidarse en ningún momento) hacen que la intervención sea mucho más eficaz (Sánchez-Herrero, N, 2011).

También debemos apuntar que así como existen herramientas de valoración del riesgo de violencia juvenil generales (como el SAVRY, creada en 2003 por Borum, Bartel y Forth, y adaptada al castellano y catalán por Valles y Hilterman en 2007) y específicos para determinadas conductas delictivas (ERASOR, enfocado a menores con conductas de agresión sexual, creada en 2001 por Worling y Curwen, y adaptada al castellano por Villegas, Sánchez-Herrero, Hilterman y Siria, en 2010), las herramientas basadas en factores de protección pueden completar cualquiera de las intervenciones específicas (SAPROF:YV, creada en 2014 por de Vries, Geers, Stapel, Hilterman y de Vogel, y adaptada al castellano por Villegas, Hilterman y Poch, en 2016), con gran éxito.

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Y, como es fundamental en cualquier intervención basada en la ciencia criminológica, analizamos la evidencia científica de las intervenciones basadas en los factores de protección y su eficacia en la disminución del riesgo de reincidencia,  en el desistimiento delictivo (Rennie y Dolan, 2010) y la reincidencia violenta para los adolescentes (Lodewijks Ruiter, y Doreleijers, 2010).

Sin duda, se trata de un ámbito de investigación criminológica llave para la mejora en la en la intervención actual en adolescentes y jóvenes con conductas violentas.


REFERENCIAS

 Borum, R.; Bartel y Forth (2000), SAVRY Structured Assesment of Violence Risk in Youth. Traducción al catalán y castellano: Vallés, L y Hilterman (2006). Barcelona: Centro de Estudios Jurídicos y Formación Especializada

Farrington, D. P. y Whels, B. (2012). The Oxford Handbook of Crime Prevention. Oxford: Oxford University Press

Hare, R. (1995). Hare Psychopathy Checklist-Revised (PCL-R). Toronto, Canadá: Multi-Health System, INC

Loeber, R. y Farrington, D.P. (1998). Serious and violent juvenile offenders: Risk factors and successful interventions. Thousand Oaks: Sage

Loeber, Rolf. Farrington, David P. (2011). Young homicide offenders and victims: risk factors, prediction, and prevention from childhood. New York; London: Springer

Medina Ariza (2011). Políticas y estrategias de prevención del delito y seguridad ciudadana.  Buenos Aires: Edisofer

Otto, R.K. y Douglas, K.S. (2010). Handbook of violence risk assessment. Nueva York: Taylor & Francis

Sánchez-Herrero, N. (2011). Agresores sexuales juveniles: ¿existe un tratamiento eficaz?. Boletín Criminológico, 126. Instituto andaluz interuniversitario de Criminología

Sánchez-Herrero, N. (2016). Evaluación del riesgo de violencia juvenil: Los factores de protección como clave para la mejora en la intervención criminológica. En Rámila Díaz, N.J., Pérez Suárez, J.R y Briggs, D. La criminología del hoy y del mañana. Madrid: Dykinson.

La criminología frente a la evaluación del riesgo de violencia

39Autor: Ismael Loinaz (@IsmaelLoinaz)

Psicólogo y criminólogo. Profesor en Máster en Intervención Criminológica y Victimológica. 

En la historia de la predicción delictiva la criminología ha tenido un papel protagonista. En aproximadamente 100 años de recorrido, podemos encontrar trabajos relevantes como los del matrimonio Glueck en la década de 1930 (centrados entre otras cosas en las carreras delictivas) o el manual editado por Farrington y Tarling en 1985 (Prediction in criminology) entre otros muchos. Otros desarrollos relevantes para la criminología provienen de la psicología, como el modelo Riesgo-Necesidad-Responsividad de Andrews y Bonta. Pese a ello, se ha producido una desconexión entre la investigación internacional en evaluación del riesgo y la práctica en criminología, desconexión que en España se plasma en la escasez de contenidos formativos específicos sobre la temática en muchos de los planes de estudio.

La evaluación del riesgo es multidisciplinar y “cualquier” profesional formado en la técnica puede ser considerado apto para realizar valoraciones. Sin embargo, la condición indispensable es dicha formación específica y no así la titulación universitaria de la que se provenga. Ni psicólogos, ni criminólogos, ni psiquiatras, por el mero hecho de serlo, son expertos en la predicción del riesgo de violencia. Ninguno de estos estudios garantiza una formación en la temática, aunque sí es cierto que solo los dedicados a la salud mental podrán ser capaces de valorar las características psicopatológicas, mientras que los dedicados al mundo criminológico tendrán más conocimientos sobre cuestiones delictivas.

La criminología es seguramente la disciplina que más sabe sobre la violencia humana. Pese a ello, pierden sentido algunas de las reclamaciones que se hacen en la lucha por el merecido espacio profesional, para las numerosas promociones de graduados, cuando se invierten más horas de formación en cuestiones que como profesionales no van a poder poner en práctica (como el tratamiento psicológico o el enjuiciamiento criminal) y se puede llegar a no invertir ninguna en una cuestión vital y con demanda social como la evaluación del riesgo para la que, además, es solo la formación lo que garantiza la adecuación para su puesta en práctica. Muchos estudios de postgrado también forman a sus alumnos en evaluación del riesgo, pero, en algunos casos, el grado en criminología no es una vía de acceso. Junto a la formación académica, los talleres especializados son otro recurso formativo, necesario incluso para aquellos que ya conocen la materia, pero deben actualizarse o ampliar conocimientos. Una sensación agria, compartida por algunas colegas de formación y profesión, es tener que recomendar que estudien otra carrera (psicología especialmente) a muchos alumnos que se ven con las manos atadas tras terminar criminología. Por ello, no debemos perder la oportunidad de dotar a las nuevas promociones de expertos, que año tras año se incorporan al mundo laboral, de las herramientas formativas necesarias para destacar como profesionales dedicados a la evaluación del riesgo.

Con el Manual de evaluación del riesgo de violencia (Ed. Pirámide, 2017) se ha pretendido hacer un aporte a la formación en la materia en el contexto de habla hispana. Se espera que pueda servir como hilo conductor de nuevos desarrollos y permita a aquellos interesados en la disciplina mejorar los conocimientos y la correcta aplicación del procedimiento. Alumnos de criminología en especial, pero también de ramas como la psicología, el derecho o el trabajo social entre otras, cuentan con un nuevo recurso valioso para mejorar su formación. El manual aborda de manera sintetizada la evolución histórica de la disciplina, los fundamentos técnicos y metodológicos y el proceso de aplicación con una explicación pormenorizada de los 7 pasos que estructuran el juicio profesional estructurado en la actualidad. Además, se han incorporado capítulos específicos con las principales herramientas disponibles para las formas de violencia más habituales (inespecífica, sexual, de pareja y juvenil) y uno dedicado a formas menos prevalentes, pero de interés, incluida la radicalización. En el último capítulo se aborda la valoración del riesgo en mujeres violentas, una temática especialmente desatendida.

Por todo lo dicho, podemos considerar este manual una referencia de fácil acceso pero con el detalle suficiente para permitir el conocimiento preciso de debates, técnicas y herramientas. Espero y deseo que este granito de arena ayude a que la criminología encuentre su lugar en el terreno profesional español y que la formación de las nuevas generaciones de criminólogos sea cada vez más realista y cercana a las posibilidades de aplicación.

 portada completa

REFERENCIAS

Andrews, D. A. y Bonta, J. (2010). The psychology of criminal conduct (5.ª ed.). New Providence, NJ: LexisNexis.

Farrington, D. P. y Tarling, R. (eds.) (1985). Prediction in criminology. Albany, NY: State University of New York Press.

Glueck, S. y Glueck, E. (1930). 500 criminal careers. Nueva York, NY: Knopf.

Glueck, S. y Glueck, E. (1934). Five hundred delinquent women. Nueva York, NY: Knopf.

Glueck, S. y Glueck, E. (1934). One thousand juvenile delinquents. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Loinaz, I. (2017). Manual de evaluación del riesgo de violencia. Metodología y ámbitos de aplicación. Madrid: Pirámide.

Comienzan los plazos de preinscripción de los másteres oficiales en criminología de CRÍMINA

Desde hoy, día 3 de Abril, quedan abiertos los plazos de preinscripción de los dos másteres oficiales del centro CRÍMINA para el estudio y prevención de la delincuencia de la UMH: el Máster Oficial en Análisis y Prevención de Crimen (MAPc) y el Máster Oficial en Intervención Victimológica y Criminológica (MICv), ambos másteres oficiales únicos en España e Iberoamérica.
El primero de ellos, el Máster Oficial en Análisis y Prevención de Crimen (MAPc), ofrece una especialización moderna para criminólogos, policías, responsables políticos y técnicos, y profesionales de la seguridad, la prevención de la delincuencia y el tratamiento del delito. Este posgrado oficial online en criminología consta de 60 ECTS, diseñado para realizarse en un curso lectivo, y se imparte desde octubre hasta junio.

ANUNCIO FB MAPc 2017-001

Pincha aquí si quieres más información acerca de este máster oficial.

Por otro lado, el Máster Oficial en Intervención Victimológica y Criminológica (MICv)  esta destinado a la formación integral de los profesionales de ámbitos relacionados con áreas criminológicas y la justicia criminal, dotando al alumno de las destrezas necesarias para evaluar e intervenir en el ámbito individual y social, promoviendo y mejorando los aspectos preventivos relacionados con el delito, la delincuencia y la victimización. El Máster en Intervención Criminológica y Victimología, ya sea online o semipresencial, consta de 60 créditos ECTS y se imparte desde octubre a junio.

3 MICV 2017

Pincha aquí si quieres más información acerca de este máster oficial.

El Centro Crímina cruza el charco para formar a los primeros criminólogos de Honduras

El pasado mes de Enero, la profesora, docente y Coordinadora de los títulos propios y del Máster de Intervención Criminológica y Victimológica del Centro Crímina, Zora Esteve, se trasladó a la Universidad Nacional de la Policía de Honduras (UNPH) para impartir el último módulo de la Maestría en Criminología.

La UNPH, dedicada a la docencia, investigación y extensión en el campo de Educación Policial en Honduras, tiene como misión ofrecer exclusivamente estudios a nivel superior desde una concepción científica de la Policía. Como centro de Educación Superior fue aprobado en 1996 y ha graduado varias promociones de Oficiales de Policía con el Grado y Título de Licenciado en Ciencias Policiales.

Así mismo, se desarrollan los cursos de ascensos de acuerdo al Grado Policial: subinspector, inspector, subcomisario y comisario.

Además, recientemente, la UNPH ha abierto sus puertas y en ella se están formando, a nivel de postgrado, jueces, fiscales y profesionales independientes que están vinculados al tema de la seguridad ampliando su oferta formativa dentro del mundo de la seguridad. Su último logro ha sido la aprobación del primer programa de Maestría en Criminología de Honduras.

Anteriormente a esta titulación, no existía ninguna formación oficial específica en el ámbito criminológico. Por ello, la demanda era muy elevada y sólo unos pocos han podido formar parte de este grupo tan selecto. Tras dos años de estudio, los elegidos, todos ellos altos mandos de la Policía Nacional, de la Dirección Policial de Investigaciones, médicos forenses, psicólogos, jueces y fiscales, han finalizado su periodo formativo, quedándoles pendiente únicamente el trabajo final de investigación (equivalente al Trabajo Fin de Máster en España, TFM) para convertirse en los primeros criminólogos del país.

El último módulo de la maestría, denominado “Criminología y Análisis Criminal”, impartido por la investigadora de Crímina, ha sido muy especial para ellos, ya que ha sido la primera docente criminóloga que han tenido en la titulación,  tratando temas que no habían estudiado hasta entonces, como las teorías de la criminalidad y su evolución hacia las teorías del crimen, aplicadas a la prevención situacional, la técnica del perfil criminológico, la psicopatía, clasificación de los delincuentes seriales y los informes periciales criminológicos.

Del mismo modo, la profesora Esteve, ofreció una conferencia plenaria en la UNPH para los oficiales que estaban estudiando en los cursos de ascenso, titulada “La escena del crimen: análisis comportamental”.

Desde el Centro Crímina les damos la enhorabuena a todos ellos y les deseamos los mayores éxitos en el futuro, ha sido un placer y un auténtico orgullo formar parte de su formación académica.

¡¡¡Mucha suerte!!!

 

 

CRÍMINA (UMH) y Diputación Provincial de Alicante impulsan la Cátedra Costa Blanca de Turismo, Bienestar y Seguridad

La fortaleza del turismo en la Provincia de Alicante se debe a múltiples factores, pero también a la capacidad de sus municipios de proporcionar un ambiente tranquilo, seguro y de bienestar a sus visitantes. Su excelente reputación como destino turísticos confiable, junto a la experiencia tranquila de quienes visitan una provincia con innumerables atractivos, han consolidado la Costa Blanca como un destino tremendamente atractivo.

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En este contexto, la Diputación Provincial de Alicante ha firmado un convenio con la Universidad Miguel Hernández de Elche para crear la “CÁTEDRA COSTA BLANCA DE TURISMO, BIENESTAR Y SEGURIDAD”, presentada el pasado 18 de enero en la importante Feria Internacional de Turismo (FITUR). Esta cátedra estará destinada al estudio de la actividad turística en la provincia de Alicante desde la perspectiva del bienestar, la seguridad integral y la mejora de la experiencia turística de los visitantes.

El objetivo principal de esta cátedra es generar información científica de rigor obtenida a través de metodologías precisas e interdisciplinares que, puesta al servicio de los organismos públicos gestores del turismo de la provincia, permita el desarrollo de nuevas herramientas y políticas públicas que potencien e incrementen la calidad de la experiencia turística de los visitantes, la reputación de la provincia de Alicante como destino vacacional y la convivencia entre visitantes y residentes habituales.

Esta cátedra permitirá, asimismo, analizar y conocer los retos de futuro globales a los que se enfrenta el sector turístico de la provincia, haciendo un diagnóstico realista de la situación para profundizar en el análisis y adelantarse a situaciones de incertidumbre o amenaza como el Brexit.

El trabajo conjunto entre la Universidad Miguel Hernández de Elche, que celebra este año su vigésimo aniversario, y el Patronato de Turismo Costa Blanca, supondrá un paso más tanto en la voluntad de la UMH de cercanía social e implicación en los sectores más relevantes de la Provincia, como en la estrategia de turismo inteligente del Patronato, para, desde el conocimiento, reforzar la marca reputacional y, así, aumentar la fidelización del turista.


Foto: http://www.elperiodic.com/palicante/noticias/484225_gobierno-provincial-universidad-elche-crean-c%C3%A1tedra-costa-blanca-turismo-bienestar-seguridad.html
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http://www.lavanguardia.com/local/valencia/20170118/413475031917/crean-la-catedra-costa-blanca-turismo-bienestar-y-seguridad.html
http://www.teleelx.es/n171851-La-UMH-y-Diputacion-impulsan-la-Catedra-Costa-Blanca-de-Turismo.html
http://www.lasprovincias.es/agencias/valencia/201701/18/crean-catedra-costa-blanca-869834.html
http://cadenaser.com/emisora/2017/01/19/radio_elche/1484833911_666388.html

La investigación de un alumno del MICV ha servido para modificar el catálogo de medidas policiales de protección de víctimas de violencia de género

Durante la pasada Jornada Inaugural del MICv 16, invitamos al exalumno Jose Manuel Garzón a que nos presentará con más detalle el contenido de su Trabajo Final de Máster, una de las investigaciones desarrolladas por alumnos de los planes de posgrado oficiales de CRIMINA y que mayor impacto institucional han tenido fuera de nuestras aulas. Con título “Gestión del riesgo policial en violencia contra contra la pareja. Plan de Seguridad”, a continuación su autor nos explica de un modo general su contenido.

¿Qué problemática criminológica aborda?

El trabajo aborda una problemática criminológica y social muy grave, la violencia de género en la pareja. Específicamente analiza la gestión del riesgo que como indica Echeburúa (2011) es “la adopción de medidas de seguridad al agresor y de protección a la víctima en función de la valoración del riesgo”, en el presente trabajo se centra en el ámbito policial.

¿Cómo lo desarrollaste?

Gracias a las prácticas realizadas en el ICFS-UAM en colaboración con el Gabinete de Estudios y Coordinación de la Secretaría de Estado de Seguridad (Ministerio del Interior) se vio la necesidad de hacer una revisión del catálogo de medidas policiales de protección de víctimas de violencia de género desarrolladas por la Instrucción 5/2008 de la Secretaría de Estado de Seguridad ya que se estaba finalizando con el desarrollo de la nueva valoración del riesgo.

En primer lugar, realicé una búsqueda bibliográfica en profundidad para el acercamiento a la gestión del riesgo en violencia contra la pareja e identifiqué la categoría “Plan de Seguridad con la víctima” como la menos desarrollada por la antigua Instrucción (4 medidas de 21 disponibles).

En segundo lugar, me sumergí en la búsqueda bibliográfica sobre planes de seguridad con la víctima de los cuales encontré multitud de documentos y de acuerdo a unos criterios establecidos finalmente seleccione ocho para la elaboración del plan de seguridad con la víctima. Destacar que entre ellos aparecen los recomendados por organismos internacionales como la UNDOC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito), WAVE (del ámbito del tercer sector) y otros llevados a cabo en diferentes países (por ej. Canadá).

En tercer lugar, el desarrollo del plan de seguridad se presento en diferentes reuniones realizadas en dos grupos: primero con personas del ámbito universitario (criminólogos y juristas) y por otro lado con los diferentes altos mandos de las unidades especificas contra la violencia de género de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Municipal de Madrid) que dio como resultado la confección de un nuevo plan de seguridad perfeccionado.

Y por último, se elevó a la Secretaria de Estado de Seguridad para la posible introducción en la nueva instrucción.

¿Qué impacto ha tenido?

Finalmente, la proposición del plan de seguridad tuvo bastante aceptación debido al apoyo teórico y práctico del trabajo y por ello ha sido la base para l insreflejado en la Instrucción 7/2016 de la Secretaría de Estado de Seguridad, por la que se establece un nuevo protocolo para la valoración policial del nivel de riesgo de violencia de género (Ley Orgánica 1/2004) y de gestión de la seguridad de las víctimas. En la actualidad, ya se han realizado más de 1500 planes de seguridad.

Dan comienzo las clases de ambos másteres de CRÍMINA

Desde principios de octubre, los alumnos del Máster en Intervención Criminológica y Victimológica (MICV) y del Máster en Análisis y Prevención del Crimen han comenzado con el nuevo curso académico 2016-17 tanto en la modalidad semipresencial como online. En el caso de los alumnos del MICV, ayer pudieron disfrutar de la clase de Víctima y Delito sobre las consecuencias psicológicas de la victimización por actos violentos, una clase impartida por la Dra. Esther Sitges Maciá. Docente e investigadora de la Universidad Miguel Hernández de Elche, es especialista en procesos de aprendizaje y ha trabajado en líneas de investigación como la autoeficacia percibida o las víctimas del delito.

No olvidéis que podéis ver más píldoras criminológicas en nuestro canal de Youtube.

Estudiantes participarán en programas de reeducación de delincuentes de la Audiencia Provincial de Alicante

Los alumnos del Máster en Intervención Criminológica y Victimológica del Centro Crímina de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche participarán en los programas de reeducación de delincuentes de la Audiencia Provincial de Alicante. Estos programas están dirigidos a delincuentes condenados en casos de violencia de género, violencia doméstica, seguridad vial, maltrato a animales y delitos contra la libertad sexual, así como en los programas de mediación penal.

CAMPAÑA micV

Por medio de esta iniciativa, se dotará al alumno de las destrezas necesarias para evaluar e intervenir en el ámbito individual y social. Se promoverá y mejorarán los aspectos preventivos relacionados con el delito, la delincuencia y la victimización y se pondrán en práctica a lo largo del curso los contenidos estudiados en el máster.

La justicia Alicantina fue pionera en la implantación de estos programas de reeducación para delincuentes condenados. Por sus oficinas técnicas, han pasado más de 3.000 condenados, de los cuales han reincidido menos de un 5%.

El Máster oficial en Intervención criminológica y Victimológica es el primer Máster oficial en criminología para la formación integral de los profesionales del ámbito criminológico y la justicia criminal, la intervención y tratamiento con víctimas y delincuentes, así como la prevención del delito. Este posgrado oficial en criminología cuenta con profesorado universitario, así como con psicólogos, criminólogos y juristas.

¿Sabes qué es el “crime mapping”? Conoce está importante linea de formación que desarrolla Crímina

La técnica del criminal profiling emerge y cobra importancia cuando los métodos policiales tradicionales no son suficientes para resolver un crimen. Esta técnica consiste en la inferencia de las características biográficas y de estilo de vida de un delincuente desconocido responsable de una serie de crímenes graves, a través de las acciones que realiza en cada uno de esos delitos. Con ello, los analistas del crimen pueden generar modelos predictivos de la delincuencia en espacios geográficos concretos, optimizando los recursos para la prevención situacional de la delincuencia.

Uno de los aspectos que se derivan del criminal profiling es el perfil geográfico, es decir, la capacidad de inferir el lugar de residencia o del siguiente crimen a través de la localización de delitos previos. Según David Canter, profesor de la Universidad de Liverpool e impulsor de la Escuela de Psicología Investigativa, “el secreto del perfil geográfico es la capacidad de ver a través de los puntos representados en un mapa, entender la importancia de los lugares que el delincuente está eligiendo, y el significado que para él tiene el camino que realiza hacia ellos”.

Los agresores sexuales o asesinos en serie no eligen de manera aleatoria donde cometer un delito. Brantingham & Brantingham, a principios de los ochenta, propusieron la teoría de los patrones delictivos, basada en la idea de que los patrones espaciales por los que se mueven los delincuentes no difieren de los patrones habituales del resto de la población. Esta teoría, junto a otros modelos teóricos criminológicos como la teoría de las actividades rutinarias o la teoría de la elección racional, son la base de los desarrollos actuales del perfil geográfico.

En esta línea se encuentra también la idea del mapa cognitivo o esquema mental. Para desenvolvernos en el entorno que nos rodea creamos esquemas y representaciones mentales, derivados de nuestra experiencia. Así, estos mapas mentales nos permiten movernos por la zona donde residimos, nuestra ciudad, etc. De la misma forma, la relación que un delincuente establece con la zona donde reside para elegir dónde realizará un delito está condicionada por su mapa cognitivo. Conocer y analizar el mapa cognitivo de un delincuente permite determinar el punto de partida del delincuente para cada delito, el cual puede ser su domicilio, lugar de trabajo o su domicilio anterior. Este punto de partida es lo que denominamos punto de anclaje, objetivo del análisis del comportamiento geográfico y una de las claves para identificar al agresor.

Uno de los primeros perfiles geográficos realizados en España fue llevado a cabo por Vicente Garrido (profesor nuestro en el Máster de Análisis y Prevención del Crimen), criminólogo y profesor de la Universidad de Valencia, del asesino en serie Joaquín Ferrándiz. La ciudad de Castellón vivió un episodio estremecedor, entre julio y septiembre de 1995, y en septiembre de 1996, los cadáveres de cinco mujeres de entre 20 y 25 años fueron encontrados en los alrededores de la ciudad. El juez instructor solicitó a Vicente Garrido un perfil criminológico del caso, para esclarecer si dichas muertes estaban relacionadas, y las posibles características de su agresor. Con la información del caso, Garrido elaboró el perfil geográfico del delincuente, que sumado a los datos del perfil criminológico, le llevaron a la conclusión de que dichos crímenes habían sido cometidos por el mismo sujeto, varón, de unos 30 años de edad y que residiría en la zona de Castellón, probablemente en la misma ciudad.

 


Artículo elaborado  por  María Balibrea Soria (alumna del Máster Oficial en Intervención Criminológica y Victimológica)