Asesinos múltiples

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¿Quién de nosotros no ha escuchado alguna vez el término “asesino múltiple”? La respuesta a esta cuestión resulta obvia. Ahora bien, ¿realmente sabemos a qué hace referencia el concepto? En este sentido, podemos afirmar que tanto el público en general como los medios de comunicación hacen un uso indiscriminado del vocablo. Así, se suele equiparar erróneamente al asesino múltiple con el asesino en serie, siendo éste último uno de los tres tipos de asesinos a los que alude el término, pero no el único.

Con el fin de arrojar luz sobre esta temática, en el presente artículo realizaremos la clasificación de los diferentes tipos de asesinos que abarca el término y conceptualizaremos las principales características de cada uno de ellos. Todo ello nos permitirá establecer conclusiones al respecto así como obtener un conocimiento más exacto y preciso acerca de lo que estamos hablando cuando nos referimos al asesino múltiple.

Ted Bundy fue uno de los asesinos en serie más prolíficos del Siglo XX, habiendo asesinado a un mínimo de 36 mujeres en Estados Unidos.

Tal y como establece el Crime Classification Manual (2006), distinguimos tres tipos de asesinos múltiples: el asesino en masa (mass murderer); el asesino itinerante (spree murderer o spree killer) y el asesino en serie (serial murderer o serial killer). Veamos en primer lugar y de forma breve la definición de cada uno de ellos atendiendo al citado manual elaborado por el FBI.

a)      Asesino en masa (mass murderer): mata a cuatro o más víctimas en un determinado momento y lugar, y en una única escena del crimen. Los crímenes pueden tener lugar tanto en la calle como en el interior de un edificio, en una escuela o en una oficina de correos, tal y como establece el FBI en el citado manual. Nos podemos encontrar con casos de asesinos en masa itinerantes en aquellas ocasiones en las que el asesino acude a más de una localidad para buscar y matar a sus víctimas: “Mass murder can be combined with spree murder when the murderer goes to more tan one location to find and kill his victims” (Crime Classification Manual, p.438).

b)      Asesino itinerante (spree murderer o spree killer): Al igual que el asesino en serie, mata a tres o más víctimas en más de una localidad y, por tanto, en distintos lugares; lo que implica encontrarse con diferentes escenas del crimen. La diferencia que existe entre ambos tipos de asesinos es el llamado período de enfriamiento entre las víctimas (cooling-off period), ausente en el caso del asesino itinerante. En ocasiones, podemos encontraros con el llamado spree serial killer (asesino en serie itinerante). El spree serial killer es una especie de híbrido entre asesino itinerante y asesino en serie, existiendo un menor lapso de tiempo entre los crímenes (en ocasiones, un lapso de días) y donde las víctimas pueden no tener un hilo común. Asimismo nos lo indica el Crime Classification Manual (2006): “Sometimes there are spree serial killers, a sort of hybrid, where there is a shorter time span between murders, perhaps days, and where the victims may not have a common thread ”(p. 448).

c)      Asesino en serie (serial murderer o serial killer): mata a tres o más víctimas en intervalos separados de tiempo. Lo que diferencia a este tipo de asesino múltiple del asesino en masa y del asesino itinerante es que hay un periodo de enfriamiento entre las víctimas y, por tanto, nos encontramos con más de un lugar y diferentes escenas del crimen. El Crime Classificatiom Manual (2006), establece que el período de enfriamiento puede ser de días, de meses o incluso de años.

 

 

Como hemos podido apreciar, nos encontramos con tres tipos de asesinos múltiples: asesino en masa, asesino itinerante y asesino en serie. A continuación, veremos de un modo más extenso las características que reúne cada uno de ellos.

Asesino en masa (mass murderer)

Como bien hemos apuntado anteriormente, este tipo de asesinos mata a cuatro o más víctimas en un determinado momento y lugar, existiendo así una única escena del crimen.

En primer lugar, partimos de la noción que los asesinatos en masa no pueden ser explicados individualmente por factores biológicos, sociales, psicológicos y económicos, sino que todos ellos interactúan. Así, por ejemplo, algunos autores como Von Drehle (2007), afirman que los asesinos en masa son sujetos con una personalidad claramente narcisista[i], que se caracterizan por ser egocéntricos, por una clara falta de empatía así como por poseer una alta necesidad de ser admirados. Otros autores como Holmes & Holmes (1992) argumentan que estos sujetos actúan motivados por conseguir beneficios personales, que pueden ser psicológicos o materiales, o bien expresivos o instrumentales. Según estos autores, los asesinos en masa, a la hora de cometer sus crímenes, están motivados principalmente por las siguientes razones: auto-gratificación, creencias religiosas y necesidad de llamar la atención a la sociedad.

Se ha aludido a otro factor importante para explicar los asesinatos en masa: la marginalización. Esta idea de la marginalización, esgrimida por Kalish&Kimmel (2010) la podemos definir como el modo en que algunos individuos son rechazados por sus pares (compañeros de clase por ejemplo) o por la sociedad en general, debido al hecho que son individuos de otra etnia, género o raza, o simplemente, porque son considerados personas diferentes. Este factor está presente en todos los asesinatos en masa que han tenido lugar en establecimientos educativos en los Estados Unidos.

Por lo que concierne a la tipología de los asesinos en masa, podemos encontrar diferentes clasificaciones pertenecientes a diferentes autores.

Tipología desarrollada por Dietz (1986)

  • “Asesinos de familias” (family annihilators). Son aquellos sujetos que asesinan a sus familias. Generalmente, el sujeto mata a su familia al completo. El asesino corresponde al perfil de un hombre mayor, con depresión y con un historial de abuso de alcohol.
  • “Asesinos pseudo-comandos” (pseudo-commandos): obsesionados por las armas de todo tipo. Planean sus ataques meticulosamente y eligen las armas a utilizar con el mismo grado de planificación.
  • “Asesinos que se establecen y huyen” (set-and- run killers): actúan movidos por deseos de venganza, y planifican sus crímenes con el propósito de poder huir sin ser capturados. Manifiestan llevar una bomba o un explosivo pegado al cuerpo. No obstante, su objetivo no es el suicidio, puesto que establecen la bomba o el explosivo en un lugar concurrido de personas y huyen de la escena.

A esta tipología desarrollada por Dietz (1986), los autores Holmes& Holmes (1992) añaden dos categorías más de asesinos en masa:

  • “Asesinos discípulos” (disciple): este tipo de asesinos en masa siguen a un “líder” y actúan motivados por el deseo de complacerlo. Por este motivo, la selección de la víctima puede ser aleatoria o bien puede tener un significado simbólico para el “líder”. Los asesinos no se suicidan después de llevar a cabo los crímenes, puesto que su objetivo es volver a realizar otro asesinato en masa en un futuro.
  • “Empleados descontentos” (disgruntled employees): empleados que se han sentido injustamente tratados en su lugar de trabajo y actúan movidos por deseo de venganza (a causa de un despido por ejemplo). Por tanto, este tipo de asesinos en masa cometen los crímenes en su lugar de trabajo y pueden asesinar no solo a aquellos empelados por los que se han sentido injustamente tratados, sino también a otros trabajadores de forma indiscriminada.

Para finalizar, cabe ahora hacer mención de la tipología de asesinos en masa establecida por Levin y Fox (1996), quienes distinguen entre:

  • “Asesinos que se dirigen a un conjunto de individuos determinados” (individual-specific),como por ejemplo el asesino en masa que mata a sus compañeros de trabajo o de escuela.
  • “Asesinos que se dirigen a colectivos sociales” (category-specific), como por ejemplo a personas de distinta raza, de una religión o etnia determinada, etc.
  • “Asesinos que matan de forma indiscriminada” (non-specific), sin seguir un objetivo específico ni dirigirse a un colectivo en concreto. En esta tipología se encuadran especialmente aquellos asesinos en masa que presentan una patología psicótica, como por ejemplo, un trastorno de esquizofrenia paranoide.

Asesino itinerante (spree murderer)

Como hemos apreciado anteriormente, el Crime Classification Manual (2006) otorga la siguiente definición de este tipo de asesino múltiple: “A spree murder is defined as the killing of three or more victims at more than one location without a cooling-off period between the murders” (p. 437).

A priori, cabe decir que existe una diferencia notable entre este tipo de asesino múltiple con respecto al asesino en serie: la ausencia de período de enfriamiento. Por otra parte, sabemos que estos asesinos actúan en periodos cortos de tiempo, y que nos encontramos ante distintas escenas del crimen y, generalmente, con una selección de víctimas al azar. Pues tal y como se esgrime en el Crime Classification Manual (2006), los asesinos itinerantes son como una máquina de matar, continúan con sus actos hasta que no son capturados o provocan que los capturen. De hecho, según esta fuente, este tipo de asesino suele provocar el llamado “suicide by cop” (suicidio por la policía), propiciando una situación en la que la policía se verá obligada a matarlo. A su vez, cabe añadir que, en ocasiones, cuando son capturados se enfrentan a un proceso judicial, en el que admiten los asesinatos y se declaran culpables. No obstante, en determinados casos, pueden declararse inocentes aludiendo a razones de enfermedad mental.

Como se nos indica en el Crime Classification Manual (2006), el asesino itinerante tiende a elegir a sus víctimas aleatoriamente. No obstante, busca un tipo de víctimas que le permita satisfacer sus necesidades en ese mismo momento; necesidades que principalmente pasan por el dinero o el sexo; o bien matan porque “están hambrientos”, con ganas de hacerlo. Cabe a su vez destacar otro factor: cuando nos encontramos ante este tipo de asesino múltiple, los cuerpos policiales suelen conocer quién es el autor de los crímenes. Por tanto, generalmente estamos hablando de un fugitivo, si bien carecen de un plan de escape y finalmente son capturados.

Llegados a este punto, y tal y como hemos argumentado en líneas anteriores, podemos encontrarnos con determinados casos en los que este tipo de asesino múltiple es una especie de híbrido entre asesino itinerante y asesino en serie, existiendo un menor lapso de tiempo entre los crímenes (en ocasiones, un lapso de días) y donde las víctimas pueden no tener un hilo común. Este tipo de asesino itinerante puede parecer similar al asesino en masa con la diferencia de que el spree serial killer (asesino en serie itinerante) se desplaza de un lugar a otro, no limitándose a uno solo.

Respecto a la duración del frenesí (spree), ésta puede variar, pudiendo abarcar desde minutos[v] hasta semanas o meses. No obstante, como norma general, la duración suele ser breve.

Asesino en serie (serial murderer)

Como hemos mencionado anteriormente, el Crime Classification Manual (2006), define a este tipo de asesino múltiple como aquel que mata a tres o más víctimas en intervalos separados de tiempo. Nos encontramos por tanto con más de un lugar y diferentes escenas del crimen. El elemento clave y que diferencia a este tipo de asesino del asesino itinerante y en masa es la existencia de un período de enfriamiento entre las víctimas (cooling-off period), el cual puede ser de días, de meses o incluso de años. El asesino en serie, si es organizado, no mata con frecuencia (la distinción entre asesinos en serie organizados y desorganizados la expondremos más adelante).

Tal y como argumentan Garrido, Stangeland y Redondo (2001, citado en Soria Verde, 2010), en la gran mayoría de casos de homicidio y asesinato, los cuerpos policiales pueden identificar al autor sin grandes problemas, puesto que suele existir una relación o cercanía emocional entre agresor y víctima. En cambio, en los asesinatos en serie esto no se da: el agresor suele matar a un desconocido dificultando su identificación por la policía y llevándole a creer que puede actuar impunemente, repitiendo sus crímenes en el futuro.

Según Holmes y DeBurger (1988, citado en Soria-Verde, 2010), el asesino en serie reúne las siguientes características:

  • El elemento central es el homicidio reiterado. El asesino en serie mata y continuará matando si no se le detiene.
  • En el asesinato en serie suele haber un solo asesino que mata a una sola persona cada vez.
  • No suele haber relación entre asesino y víctima.
  • El asesino en serie está abocado al asesinato; no son típicos crímenes de pasión en el sentido convencional del término, ni la víctima es el desencadenante.
  • La mayoría de los asesinos en serie suelen carecer de móviles claros.

Por lo que concierne a las tipologías de este tipo de asesino múltiple, cabe decir que se han establecido distintos perfiles psicológicos para la clasificación de los asesinos en serie. Nosotros nos ocuparemos de la clasificación establecida por Holmes y DeBurger (1988) así como de la diferenciación entre asesino en serie organizado y asesino en serie desorganizada, la cual a día de hoy constituye la clasificación más influyente y utilizada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Holmes y DeBurger (1988, citado en Soria Verde, 2010) distinguen a los asesinos en serie atendiendo a dos criterios: a la movilidad espacial y a las motivaciones. Veamos en primer lugar el esquema que hemos elaborado distinguiendo las tipologías dentro de cada uno de ellos.

Tal y como hemos podido apreciar en el esquema, si atendemos al criterio de la movilidad espacial propuesto por Holmes y DeBurger (1988, citado en Soria Verde, 2010), nos encontramos con dos tipos de asesinos en serie:

  • Asesinos sedentarios: actúan en lugares específicos estables. Viven en la misma área por algún tiempo, matan en la misma zona o cercana a ésta, y disponen los cuerpos de sus víctimas por las mismas zonas o colindantes a éstas.
  • Asesinos trashumantes: se mueven y viajan constantemente. Van de un lugar a otro buscando víctimas, y aprovechando a su vez para intentar confundir a los cuerpos policiales. Se deshacen de sus víctimas en zonas o áreas muy alejadas entre sí.

Si atendemos ahora a las motivaciones que proponen los mismos autores y que se nos citan en Soria Verde (2010), distinguimos diferentes tipos de asesino en serie:

  • Asesino visionario: se trata de un sujeto psicótico, con alucinaciones y/o delirios (normalmente de tipo auditivo) que le ordenan o demandan que debe matar a un tipo o grupo de gente. Normalmente tales revelaciones son fruto de órdenes de seres que se consideran superiores o de otro mundo, como Satán, Dios, etc. La escena del crimen es caótica, con abundante evidencia forense y con el cadáver y el arma abandonados en ella. La víctima suele ser una víctima de oportunidad y pueden aparecer indicios de mutilaciones del cadáver, actos de necrofilia, etc.
  • Asesino misionario: actúa movido por la sensación a nivel consciente que necesita erradicar o eliminar a ciertos colectivos. No encontramos ningún tipo de psicoticismo en este tipo de asesino. Él se autoimpone la tarea de acabar con determinados grupos sociales: prostitutas, católicos, judíos, personas de otra raza, etc. Puede ser tanto organizado como desorganizado, si bien lo habitual es la organización en la perpetración de sus asesinatos. La escena del crimen suele ser controlada, aunque el cadáver no suele ser desplazado y escondido.
  • Asesino hedonista: busca lasatisfacción personal (sexual, emocional, física) a toda costa. La escena del crimen es controlada, no conteniendo apenas evidencias. Este tipo de asesino se divide en tres subtipos:
  1.  Asesino lujurioso: Es un duro buscador de emociones, especialmente de aquellas relacionadas con actividades sexuales. La interacción entre dolor, sufrimiento de la víctima y actividad sexual se combinan firmando un “cóctel explosivo”, es decir, existiendo una ritualización de actos, en la que podemos encontrar todo tipo de conductas elaboradas y aberrantes (ejemplo: mutilar el cadáver y realizar actos necrofilícos con él).
  2. Asesino buscador de emociones: establece una conexión mental entre satisfacción física y violencia. Necesita las sensaciones que proporciona la “caza humana” para seguir viviendo. Soria Verde (2010) lo define como un depredador incasable, que se involucrará en todo el proceso.
  3.  Asesino orientado al confort: este tipo de asesino actúa movido para obtener una ganancia específica, como por ejemplo dinero o propiedades. Uno de los métodos más utilizados en la elaboración de estos asesinatos es el envenenamiento. Cabe decir que cuando una mujer mata en serie suele coincidir con esta tipología.
  • Asesino poder-control: busca la satisfacción que le da dominar a una víctima inerme. Su gran gratificación procede de la creencia de poder hacer todo lo que quiere y desea sobre sus víctimas, como por ejemplo decidir sobre su vida o muerte. Su manera de matar está enfocada al proceso. Suele matar con sus propias manos, mediante la estrangulación o con armas que le otorguen un contacto directo con sus víctimas. La escena del crimen contiene pocas evidencias forenses y el cadáver se oculta en otro lugar.

 

A día de hoy, la distinción entre asesinos en serie organizados y desorganizados es la más influyente y la más utilizada para clasificar a este tipo de asesinos múltiples.

Antes de exponer con detalle las diferencias entre un asesino en serie organizado y   desorganizado es preciso recurrir a los términos de “psicótico” y “psicopatía”. Así, debemos tener presente que cuando nos estemos refiriendo a asesinos organizados nos referimos a “psicópatas” y en el caso de los desorganizados a “psicóticos”.

Retomando la cuestión que ahora nos ocupa, pasamos a ver las características del asesino en serie organizado y del desorganizado. Para apreciar con más detalle cómo se comporta cada uno de ellos, vamos a partir de tres fases: antes del asesinato, durante la ejecución del mismo, y después del asesinato.

A) Antes del asesinato

En primer lugar, los asesinos desorganizados (psicóticos) no planean el delito y no escogen a sus víctimas de manera lógica. De hecho, en ocasiones eligen a una víctima de alto riesgo, que se enfrenta a él. En cambio, el asesino en serie organizado o psicópata planea muy meticulosamente la agresión: sabe lo que va a hacer y no quiere fracasar. La fantasía que éste ha desarrollado desde su infancia o adolescencia le guía en la elección de la víctima. En cuanto al tipo de víctima, los organizados buscan víctimas fáciles, de bajo riesgo, que no mostrarán resistencia (niños, prostitutas, personas mayores, etc.), teniendo en cuenta las estrategias de acercamiento que utilizan haciendo uso de su capacidad de seducción y de manipulación, con mentiras metódicas y elaboradas.

B) Durante el asesinato

Si bien ambos tipos de asesino están motivados por una fantasía sexual, a la hora de llevar a cabo los crímenes lo hacen de forma muy diferente. Así, el asesino en serie desorganizado suele consumar el acto sexual sólo con víctimas muertas o completamente inanimadas (de hecho, suele mantener sexo con la víctima estando ésta muerta). Por el contrario, el asesino organizado, dado que su principal objetivo es establecer el control total para satisfacer su fantasía, quiere a sus víctimas vivas el mayor tiempo posible, y disfruta torturándolas. De hecho, parte importante de la tortura es el ejercicio del control sobre la víctima, es decir, establecer un total dominio sobre ésta, hasta el punto de decidir cuándo debe morir.

La realización de la fantasía por parte del asesino organizado exige, además, el uso de determinados instrumentos. Por este motivo, suele llevar consigo un kit (cuerdas, esposas, cinta aislante, bisturís, etc.). En cambio, el asesino desorganizado mata con aquello que tiene a mano.

Por lo que hace a las evidencias dejadas en la escena del crimen, el asesino desorganizado no se preocupa por no dejar pistas en ella. En cambio, el organizado obstaculizará la investigación a la policía. De hecho, en ocasiones, cuando este tipo de asesinos confiesan, se han conocido nuevos crímenes que han cometido. A su vez, cabe añadir que el asesino organizado mejora con el tiempo su modus operandi, aprende algo más con cada asesinato. Además, quiere que la sociedad le reconozca su “arte” a la hora de matar.

C) Después del asesinato

El asesino organizado se llevará un recuerdo de la víctima como souvenir o trofeo. De hecho, hay asesinos en serie que coleccionan bragas, zapatos, mechones de pelo, etc.; e incluso partes de los cuerpos de sus víctimas. También cabe añadir otro rasgo típico de los asesinos organizados: seguir los avances de la investigación por el placer que esto le provoca, dado que siente que tiene el control total de la situación.

 

 

 

Si bien cuando pensamos en “asesinos en serie” nos vienen a la mente únicamente hombres, dado que ha sido el principal objeto de investigación de este tipo de asesinos múltiples, debemos saber que también existe un pequeño porcentaje de mujeres que son asesinas en serie. En este punto nos remitimos a la obra de Vicente Garrido (2007): “La mente criminal: la ciencia contra los asesinos en serie”. Garrido (2007) destaca en su obra la tipología de mujeres asesinas en serie creada por Holmes & Holmes (1992). Según estos autores, la categoría más frecuente de asesinas en serie es la motivada por el lucro, en las que se ubican las llamadas viudas negras, que acumulan maridos y cuentas corrientes. Además, según nos dice Garrido (2007), estos autores hallaron pocos ejemplos de mujeres motivadas por el sexo y/o el sadismo. De hecho, tal y como nos indica, son más habituales las mujeres que presentan una motivación de ejercer control y dominio sobre las víctimas. Un ejemplo de este tipo de asesina serial lo encontramos en el caso de las enfermeras que dan muerte a pacientes que están bajo sus cuidados, asesinas conocidas como ángeles de la muerte. En algunos casos, los ángeles de la muerte son hombres.

A continuación, adjuntamos los tipos de asesinas seriales que Garrido (2007, p.270) nos muestra en la obra ya citada, basándose en la tipología de Holmes &Holmes (1992).

 

TIPO CARACTERÍSTICAS
Visionarias (psicóticas)
  • Presencia de alucinaciones y delirios
  • Ataques de naturaleza espontánea
  • Las víctimas suelen ser desconocidas, seleccionadas por el contenido del delirio
Lucro (bienestar material)
  • Los crímenes están bien planeados y ejecutados.
  • Las víctimas son conocidas y seleccionadas por su dinero o posición social.
Sexo/sadismo
  • Los crímenes están bien planeados y ejecutados
  • Las víctimas son desconocidas, seleccionadas de acuerdo con algún atributo que tiene un significado para la asesina.
Poder y control
  • Los crímenes están bien planeados y ejecutados
  • El crimen fortalece el ego de la asesina
  • Las víctimas son desconocidas, seleccionadas de acuerdo con algún atributo que tiene un significado para la asesina.
Lealtad
  • Los crímenes están bien planeados y ejecutados.
  • Los asesinatos se llevan a cabo bajo la influencia de otra persona, en busca de su aceptación y aprobación.
  • La víctima tiende a ser seleccionada por el líder (generalmente hombre); normalmente es desconocida.

 

En la obra que hemos citado anteriormente, Vicente Garrido (2007) cita diversos casos interesantes de mujeres asesinas en serie, de los cuales hemos destacado tres: Aileen Wuornos, Remedios Sánchez, Myra Hindley e Ian Brady (este caso representa una pareja de asesinos). Nos gustaría describir estos tres casos con detalle, pero por razones de espacio nos resulta imposible. Así, remitimos al lector a las notas del final, donde encontrarán la historia resumida de cada uno de ellos así como la obra en la que pueden encontrar toda la información.

 

 

 

 

Ressler & Shachtman (2005) realizaron una serie de entrevistas a 36 asesinos en serie encarcelados. En primer lugar, tal y como argumentan los autores, debemos tener clara una idea fundamental: nadie se convierte en un asesino múltiple de repente, existen factores precursores que juegan un papel importante: “Nadie pasa de repente, a los 35 años, de ser una persona perfectamente normal a tener un comportamiento profundamente malvado, disruptivo y homicida. Los comportamientos precursores del asesinato siempre han estado presentes y llevan mucho, mucho tiempo desarrollándose-desde la infancia-” (Ressler &Shachtman, 2005, p. 116).

Del estudio realizado por Ressler y Shachtman (2005), se pueden extraer denominadores comunes de la historia de vida que caracteriza a los asesinos múltiples. Pues de la muestra de asesinos que ellos estudiaron, destacaba el hecho que éstos solían proceder de hogares disfuncionales (con enfermedad mental parental grave, padres criminales, historia familiar de abuso de alcohol o drogas, abuso sexual y/o físico, etc.), aunque con una apariencia exterior de normalidad. Destaca a su vez el hecho que todos sin excepción habían sufrido malos tratos emocionales en su infancia (carencia de afecto, atención, amor y cuidado), siendo desatendidos por sus padres o tutores, sin poner límites a su comportamientos y, por tanto, con una escasa socialización.

Si bien, tal y como indican Resller y Shachtman (2005), la mayoría de los niños que han tenido una infancia anómala no acaban matando o cometiendo actos antisociales violentos, debido a la intervención de una figura fuerte y protectora en la pre-adolescencia; el caso de los asesinos en serie es diferente. De hecho, los autores afirman que entre los ocho y los doce años los asesinos estudiados se volvieron definitivamente solitarios. Este aislamiento social genera que la incipiente sexualidad del niño no se dirija hacia los demás, sino hacía sí mismo. Según datos que nos aportan los autores, de su estudio se desprende que más de tres cuartas partes de los asesinos iniciaron prácticas auto-eróticas en la pre-adolescencia; la mitad dijo haber fantaseado con violar a alguien entre los 12 y los 14 años; y más del 80 % confesó haber consumido pornografía y tener tendencias hacia el fetichismo y voyeurismo.

Por otra parte, es fundamental tener presente que el aislamiento social llevó a estos sujetos a la generación de unas fantasías excesivas. De hecho, los sujetos de la muestra eran incapaces de tener y mantener relaciones sexuales maduras y consentidas con otras personas adultas, y traducían esa incapacidad en asesinatos sexuales. Todos los asesinos entrevistados presentaban fantasías irresistibles y se habían vuelto más dependientes de ellas a medida que se volvían más solitarios. En la adolescencia, las fantasías se expresaban mediante conductas como: maltratar a un animal, cometer un acto de piromanía, asustar a otros, etc. Sin embargo, como bien apuntan Ressler y Shachtman (2005), los efectos de estos actos se incorporan a las fantasías, aumentando la intensidad de la violencia.

Es importante añadir, tal y como argumentan Ressler y Shachtman (2005), que muchos criminales en potencia no cruzan jamás la línea que les lleva a asesinar a alguien. Pues, podemos afirmar que el primer asesinato de un asesino en serie se ve precedido por factores situacionales estresantes que desbordan la personalidad del agresor, ya que éste carece de los recursos de afrontamiento necesarios. Ante esto, utilizan sus fantasías como única solución a sus problemas: “Ahora que el primer asesinato ha tenido lugar, ya no hacen falta estresores previos para que haya más asesinatos. Una vez cruzado el umbral, el asesino en serie suele planear sus futuros crímenes con más detenimiento. A lo mejor, el primer crimen tenía algunos elementos de espontaneidad, pero la próxima víctima será seleccionada cuidadosamente, el crimen se ejecutará de un modo más experto y la víctima sufrirá más violencia. Éste, pues, es el modo en que nuestro niño solitario del hogar anómalo se ha convertido en un asesino en serie” (Ressler y Shachtman, 2005, p.140).

Cuando hemos categorizado a los asesinos en serie en organizados o desorganizados hemos mencionado brevemente el concepto de psicopatía y el de psicoticismo. Por lo que concierne ahora a los tres tipos de asesinos múltiples que encontramos (asesino en masa, itinerante, o asesino en serie), ¿es el asesino múltiple un psicópata? En la mayoría de los casos sí, y en aquellos en los que no lo son, nos estamos refiriendo a sujetos psicóticos.
En primer lugar, es preciso aclarar el término de psicopatía. Así, entendemos la psicopatía como un trastorno de la personalidad definido por una serie de rasgos y conductas de personalidad que son mal vistos por la sociedad. Tal y como establece Hare (2003), el psicópata muestra una imagen de sujeto egocéntrico, cruel y sin remordimientos, todo ello sumado a una carencia absoluta de empatía así como una incapacidad para relacionarse con los demás de una forma natural. De hecho, nos encontramos ante un sujeto que carece de la posibilidad para experimentar emociones, debido a que no las tiene: pues los psicópatas son incapaces de expresar y comprender el significado de éstas, aunque finjan tenerlas.
Por otra parte, cuando nos estamos refiriendo a sujetos psicóticos , nos estamos refiriendo a sujetos que presentan una enfermedad mental o psicosis, es decir, una esquizofrenia: “A diferencia de los psicóticos, los psicópatas son plenamente racionales y conscientes de lo que hacen y por qué lo hacen. Su conducta es el resultado de su elección, libremente personalizada”. (Hare, 2003, p.25, citado en Garrido, 2003, p.31).
Hemos realizado una tabla reflejando de un modo esquemático las características que distinguen a ambos típicos de sujetos.

Asesino psicópata    Asesino psicótico
Asesino organizado    Asesino desorganizado
Trastorno de la personalidad (psicopatía)    Trastorno mental (esquizofrenia)
Actos racionales, productos de una decisión racional y planificada     Actos irracionales, producto de las alucinaciones y delirios
Sabe lo que hace y quiere hacerlo puesto que sus facultades psicológicas no están alteradas     No es consciente de lo que hace ni del porqué lo hace
Es imputable[i] penalmente     Inimputables o semi-imputable

 

 

 

La primera conclusión a la que llegamos a raíz de lo anteriormente explicado es que asesino múltiple no equivale a asesino en serie, es decir, éste solo es uno de los tres tipos que engloba el concepto. De hecho, el público en general únicamente tiene conocimiento del asesino en serie, ¿pero qué sucede con el asesino en masa y el asesino itinerante? ¿Por qué únicamente las series de televisión y las películas versan sobre los asesinos en serie? ¿Y por qué apenas se nos informa que sí existen mujeres asesinas en serie, aunque sea una minoría? Como vemos, los medios de comunicación han agravado este desconocimiento general que persiste en la actualidad acerca de los asesinos en masa y de los itinerantes, puesto que tampoco realizan una correcta identificación de los términos. Esto constituye un desafío importante al cual debemos hacer frente si queremos obtener un mayor conocimiento (más real y más exacto) acerca del fenómeno de los asesinos múltiples.

Ahora bien, desde un enfoque criminológico, el principal reto al cual nos enfrentamos a día de hoy es el relacionado con la rehabilitación de un asesino múltiple. Sin duda, una cuestión muy compleja de responder, atendiendo no solo a los aspectos psicopatológicos que presentan éstos, sino también a aspectos éticos y morales. Así, por ejemplo, Ressler y Shachtman (2005) argumentan: “Es muy poco probable que estos asesinos, una vez detenidos y encarcelados, puedan rehabilitarse (…) Nunca han sabido relacionarse adecuadamente con otros seres humanos, y una habilidad interpersonal tan básica no es algo que se pueda enseñar fácilmente en la cárcel. Hay que reeducarlos, enseñarles a sentir cariño por otros seres humanos como individuos. Convertir a hombres enfadados, resentidos y agresivos en personas sensibles que encajan bien en la sociedad es una tarea casi imposible” (p.130). En esta afirmación que acabamos de citar se nos describe claramente a los asesinos múltiples psicópatas, no a los psicóticos. A día de hoy, sigue constituyendo todo un enigma la cuestión de si un psicópata puede o no rehabilitarse. Nosotros, como criminólogos, deberemos seguir realizando investigaciones que apunten en esta dirección, pues asumir que no se pueden rehabilitar obedecería más a nuestros valores morales y éticos que no a un criterio científico y profesional. Sin duda, todo un misterio por resolver.

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