Informes de autodenuncia

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En nuestro país existen diferentes formas de determinar el grado de delincuencia y las tasas de criminalidad. Los criminólogos solemos utilizar estadísticas oficiales (policiales, judiciales y penitenciarias), pero en la realidad nos encontramos que estas cifras solo explican una pequeña proporción de la delincuencia. Para contrastar estos resultados las herramientas que más utilizamos son los informes de autodenuncia y las encuestas de victimización, que nos ayudan a determinar la incidencia o las magnitudes de la delincuencia de una determinada área geográfica y en un tiempo concreto. Este artículo se dedica al análisis de los informes de autodenuncia. Con esta herramienta podemos proporcionar las dimensiones de la cifra negra, y además conocer la carrera delictiva de las personas que estamos entrevistando.

Conocer la magnitud real de la delincuencia, las verdaderas tasas de criminalidad, desvelar la cifra negra del delito son retos que se nos plantean día a día a los criminólogos.

Para poder llevar a cabo una investigación científica es necesario conocer las dimensiones reales de la delincuencia. También desde los poderes públicos se hace inevitable realizar estas labores, para poder realizar auténticas políticas criminales que se adapten a las necesidades de la sociedad. Con todo esto, podríamos realizar una mejor distribución de los recursos materiales, jurídicos e institucionales para poder prevenir o predecir mejor la delincuencia, y para realizar una mejor protección de víctimas y una mejor intervención con los delincuentes.

Para ello, se hace necesario la utilización de técnicas o instrumentos de recogida de información criminológica y victimológica que vayan más allá de las cifras oficiales, ya que éstas solo recogen una pequeña parte de la delincuencia que sucede en nuestro país.

Es por ello, que se crean las dos herramientas más utilizadas para la investigación criminológica y victimológica, el informe de autodenuncia y la encuesta de victimización.

Por lo que a nosotros requiere, en este informe solo nos detendremos a analizar la técnica que recoge la delincuencia autoinformada.

Esta herramienta empezó a utilizarse en los años 40 del siglo pasado en EE.UU. Pero no es hasta los años 80, que esta técnica no llega hasta nuestro país, sólo recientemente ha empezado a utilizarse en España.

En este trabajo, analizaremos de forma sintética los instrumentos de evaluación criminológica y victimológica más utilizados a la hora de recoger datos para analizar la magnitud de la delincuencia en nuestro país.  A continuación, definiremos el concepto de “informe de autodenuncia” para, después, indicar cuáles son sus principales características. Además, analizaremos las principales ventajas de esta herramienta y los inconvenientes y los principales errores que se pueden dar al emplearla.

Una vez examinados los informes de autodenuncia, analizaremos otra herramienta utilizada por los criminólogos de instituciones penitenciarias, la cual hemos considerado como un subtipo de esta técnica. Hacemos referencia a los informes de reincidencia autoinformada que se dirigen a la población reclusa una vez han finalizado su pena de internamiento.

Finalmente, analizaremos uno de los informes de autodenuncia más utilizados a nivel internacional, The International Self-Report Delinquency Study (ISRD), en el que se ha incluido a España en las tres ediciones que se ha llevado a cabo esta investigación (1992, 2006 y 2012).

 

Tanto, en la criminología, como en la victimología podemos encontrar diferentes instrumentos de recogida de datos a la hora de llevar a cabo una investigación científica. A grandes rasgos, encontramos tres técnicas que son las más empleadas en el marco de las ciencias sociales, estas son la observación, el cuestionario y la entrevista. Además de estas técnicas, las dos herramientas específicas más empleadas en la investigación criminológica y victimológica son las encuestas de victimización y los informes de autodenuncia.

Los criminólogos, a la hora de recoger datos que podamos extrapolar con la mayor probabilidad a toda la población en una investigación científica, necesitamos contrastar los datos que nos facilitan las estadísticas oficiales. Estos son los dos instrumentos nombrados anteriormente, las encuestas de victimización y los informes de autodenuncia, a partir de los cuales podemos estudiar la prevalencia, la frecuencia u otros aspectos relevantes que están en relación con los delitos realizados por una población determinada

Los datos oficiales los podemos obtener, por un lado, de las estadísticas oficiales que las realizan las personas que ejercen el control formar del delito estos son: el Ministerio del Interior, el Ministerio de Justicia, la Fiscalía General del Estado y las Instituciones Penitenciarias. Estas estadísticas informan sobre el volumen de los delitos que se han realizado en un lugar y durante un tiempo determinado.

Por otra parte, encontramos las estadísticas policiales. Los datos se obtienen de las denuncias realizadas por la víctima y por los testigos, también las autodenuncias y los hechos ilícitos que presencia la policía por sí misma.

Estos datos pueden ser muy importantes, pero no son suficientes para explicar la magnitud del delito ni tampoco las tasas de la delincuencia de un determinado lugar. Encontramos que un gran número de hechos ilícitos no son denunciados, ni son vistos por la policía e incluso que las propias personas que lo sufren no llegan a darse cuenta de que es un delito o no quieren denunciarlo por diferentes motivos, entre ellos la desconfianza en el sistema de justicia o no querer admitir el hecho de ser víctimas. Es por ello, que cuando nos referimos a las tasas de la delincuencia debemos de tener siempre en cuenta que nos encontramos ante una gran cifra negra de delitos que no llegan a esclarecerse.

A través de los datos no oficiales, que son los que podemos obtener a través de las encuestas de victimización o los informes de autodenuncia complementamos los datos oficiales para llegar a minimizar los efectos de la cifra negra y poder llegar a determinar de forma más exacta las tasas de delincuencia de una determinada área geográfica.

Para la Criminología es necesario llegar a cuantificar el número de delitos y delincuentes que no han llegado a esclarecerse, por eso es importante el uso de las herramientas como las encuestas de victimización o los informes de autodenuncia.

Las encuestas de victimización son ampliamente utilizadas para poder analizar el tipo de hecho ilícito que han sufrido las personas de una determinada área geográfica en un tiempo concreto, normalmente seis meses. Con ellas podemos establecer la prevalencia de un tipo particular de victimización, el grado de victimización experimentado.

 

Definidas, de forma general, las encuestas de victimización debemos definir el concepto de informe de autodenuncia (o self-reportes studies).

Esta herramienta cada vez es más útil en el ámbito de la Criminología y la Victimología, ya que a través de ella podemos llegar a conocer la prevalencia y la frecuencia con la que personas que viven en una sociedad determinada se han involucrado en conductas ilícitas preguntándoles directamente a estos sujetos involucrados.

El principal objetivo de los informes de autodenuncia es llegar a determinar la magnitud real de la delincuencia en una zona determinada y en un tiempo específico, a través de comparar y contrastar los datos obtenidos con esta herramienta con los datos que nos ofrecen las estadísticas oficiales.

En 1987, Sckneider indicaba que existen diferentes formas de obtener datos de un autoinfomre, se puede enviar el cuestionario a los sujetos seleccionados y recogerlos después de que éstos los hayan contestado, se puede realizar en grupo o individualmente, de forma autoadministrada, y también por medio de una entrevista personal e individualizada con cada sujeto en las que el entrevistador realiza las preguntas y apunta las respuestas.

Pero antes de profundizar en las características del informe de autodenuncia, sería conveniente definir el concepto según los diversos autores que lo han definido a lo largo del tempo.

Según Antonio García-Pablos de Molina el concepto de “autodenuncia” o “autoconfesión”, consiste en invitar a un  grupo de población a revelar su eventual participación en una serie de comportamientos constitutivos de infracciones de normas o delitos y, en caso afirmativo, explicar los detalles sobre las características del hecho y la eventual reacción socio-jurídica consiguiente. Generalmente se realizan mediante entrevistas o cuestionarios.

Siguiendo la misma línea encontramos a Del Poutk, L. M. nos indica que las “encuestas de autoinculpación” o los “informes de autodenuncia” tienen como objetivo, mediante encuestas o formularios, obtener información sobre aquellos delitos que aun siendo cometidos no han sido denunciados, así como de aquellos denunciados y perseguidos por la policía.

Según Natalia García las encuestas de autoinforme intentan detectar el número de personas que cometen delitos. Consisten en preguntar a los individuos si han estado involucrados en comportamientos delictivos o cirminales, y si es así, con que frecuencia. Además de esto, sirven para conocer la realidad delictiva de un grupo al que pertenecen los sujetos que lo contestan.

También sirve para poner en evidencia la cifra negra y nos informan sobre las circunstan las consecuencias que tuvo para el infractor. Es por ello, que nos dan información sobre diversos factores personales y sociales asociados a la conducta delictiva. El principal motivo de su desarrollo es determinar la magnitud real de la delincuencia contrastando los resultados con las estadísticas oficiales.

En definitiva, el cuestionario de autoinforme es un instrumento que nos permite conocer, a través de los propios autores, la realidad delictiva del grupo de sujetos al que pertecenecen. A través del autoinforme no sólo llegamos a conocer las conductas antisociales y/o delictivas de la muestra seleccionada, sino también las circunstancias que rodearon el hecho ilícito y las consecuancias que tuvo para su autor el llevar a cabo dicha conducta.

Con todo lo dicho anterior, podemos llegar a la afirmación de que con la herramienta de la delincuencia autoinformada podemos llegar a obtener información más fiable y válida sobre el hecho delictivo.

 

características principales

Una vez definido el concepto de informe de autodenuncia, cabe destacar sus características principales, que nos dan la información de porqué es útil utilizar esta herramienta, es decir, las principales ventajas de los informes de autodenuncia:

  1. Anonimato: Los informes de autodenuncia al ser anónimos, hacen que la persona se exprese de forma más abierta y sincera, y llegue a contar las características del hecho tal y como ocurrieron y que motivaciones le llevaron a realizarlo.
  1. Realidad delictiva: Permiten conocer la realidad delictiva del grupo al que pertenecen los sujetos que contestan el cuestionario o la entrevista, es decir, si han realizado más de un delito, a qué tipo pertenece… Con una buena investigación científica podemos llegar a determinar las tasas de la delincuencia las personas convivientes en la zona geográfica que estemos analizando.
  1. Circunstancias del hecho: Los informes de autodenuncia nos informan acerca de las circunstancias que rodean al hecho y de las consecuencias que tuvo dicho hecho ilícito para el infractor (si fue sancionado por la conducta o no, si reparó el daño producido, si conocía a la víctima, el modus operandi…).
  1. Motivaciones: Con los informes de autodenuncia recibimos los detalles que motivaros a la persona a realizar un hecho ilícito, narrados en primera persona, es decir, porqué llegó a desarrollar esa conducta ilícita, cuáles fueron sus principales inquietudes…
  1. Conducta: Nos permiten recibir información sobre el tiempo de la conducta, que pensaba la persona en ese momento o la emoción/motivación que le llevó a realizar el hecho ilícito (porque realizó la conducta en ese momento y no en otro, porque contra esa víctima específica y no contra otra…).
  1. Factores personales y sociales: Nos permiten recoger información acerca de los diversos factores personales y sociales asociados a la conducta delictiva (cuántos años tenía cuando sucedieron esos hechos, el nivel socio-económico de la persona en ese momento, su estado civil…)
  1. Minimizar cifra negra: Con los datos que obtenemos ponemos en evidencia la cifra negra de la tasa de delincuencia. Cuando comparamos los datos obtenidos con los informes de autodenuncia y los datos que nos ofrecen las estadísticas oficiales, obtenemos unas tasas que se acercan mejor a la realidad delictiva de una sociedad determinada.

 

A pesar de las múltiples ventajas que presentan los informes de autodenuncia, también podemos encontrar algunos inconvenientes a la hora de utilizar este método de investigación criminológica y victimológica.

Entre las principales desventajas podemos encontrar:

  1. Los informes de autodenuncia nos aportan más información de infracciones y delitos poco graves poco graves. Para los entrevistados es más sencillo revelar información de pequeñas infracciones y delitos menores que de delitos graves o donde haya existido por su parte un gran ensañamiento.
  1. Los datos que recogemos en los informes pueden verse afectados por el recuerdo de los sujetos infractores, así como por su falta de sinceridad o por la deseabilidad social. Los entrevistados tienden a mostrarse como la sociedad espera que sean, no como son en realidad.
  1. Los informes de autodenuncia recogen información de la persona un tanto delicada, por eso, es muy importante prestar mucha atención en cómo diseñemos el cuestionario, cómo formulamos las preguntas y en la forma de administrarlo a los diferentes individuos que completen nuestra muestra.
  1. Es por ello, que la estructura de los informes de autodenuncia (cuestionario o entrevista) tienen una importancia esencial dependiendo de la información que queramos extraer de los individuos.
  1. Debemos de llevar cuidado con la aquiescencia, que es la tendencia a responder afirmativamente en formatos de respuesta dicotómicos, por eso debemos combinar diferentes tipos de preguntas para que la persona no tenga que contestar siempre sí o no, y diversas preguntas extra para saber si nos está mintiendo o no se muestra tal y como debería hacerlo.

Además de estos inconvenientes podemos encontrar diferentes fuentes de error propias de los sujetos que vayan a realizar el cuestionario o la entrevista de autodenuncia.

  • La ignorancia de los sujetos les puede llevar al error, es por ello, que debemos tener mucho cuidado con el lenguaje jurídico que utilizamos o aclarar que queremos decir con cada palabra. Por ejemplo, muchas personas no conocen la diferencia entre robo y hurto y esto puede llevar al error en los cuestionarios.
  • La falta de motivación de los sujetos puede hacer que contesten de forma aleatoria a las preguntas y no presten atención a la hora de leer las preguntas y contesten con la primera idea que les llega.
  • Como ya hemos nombrado anteriormente, la deseabilidad social también puede llevar a que los individuos no contesten de forma sincera a las preguntas. Mostrarse de acuerdo como les gustaría que les vieran los demás o explicar el hecho como les hubiera gustado que hubiera sucedido son errores que pueden hacer que los datos obtenidos no sean verdaderos. Esto se intenta minimizar con el anonimato de los informes.
  • Otro error bastante frecuente son las distorsiones en la memoria del delincuente. Sobre todo en hechos que han ocurrido rápidamente o que hace mucho tiempo, o si ha sido inculpado y ha tenido que declarar varias veces sobre el mismo hecho; esto hace que el delincuente lo cuente como en una narración o se le haya olvidado parte de los hechos que ocurrieron.

 

Los informes de reincidencia autoinformada se puede considerar como un subtipo de los Informes de Autodenuncia. La principal diferencia es que los Informes de Autodenuncia van dirigidos a la población en general y los Autoinformes de Reincidencia van dirigidos sólo a la población penitenciaria.

Cuando se habla de reincidencia delictiva, la mayoría de las veces sólo hacen referencia o sólo se utiliza a la hora de dar estos datos lo que se llama como reincidencia penitencia. Esto son las personas que ya han cumplido condena anteriormente en un centro penitenciario y cometen un nuevo hecho ilícito lo que les implica ingresar de nuevo a un centro penitenciario.

Aunque solo tengamos en cuenta la reincidencia penitenciaria a la hora de hablar de reincidencia, existen otros tipos de reincidencia:

  • Reincidencia policial: que hace referencia a la segunda o posterior detención. Estos datos los recogen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado
  • Reincidencia judicial: se refiere a la segunda o posterior procesamiento o condena. Se realiza por el Consejo General del Estado
  • Reincidencia penal: es la segunda o posterior nueva pena o medida de seguridad. También es realizada por el Consejo General del Estado.
  • Reincidencia jurídica: hace reseña al segundo o posterior nuevo hecho delictivo del mismo título del Código Penal. Estos datos son recogidos por el Consejo General del Poder Judicial.

Y, finalmente, encontramos otro tipo de reincidencia que es al que nosotros hacemos alusión ahora. Hablamos de la reincidencia por autoinculpación o reincidencia autoinformada, que hace referencia a la reincidencia declarada por los propios infractores. De estos datos nos informa la población defensora.

Esta clase de reincidencia se lleva a cabo con entrevistas o cuestionarios realizados a la propia población ofensora (delincuentes) después de un tiempo determinado fuera de prisión.

Los técnicos de instituciones penitenciarias, en el momento de la salida del preso pactan con ellos que, en un tiempo que variará según el tipo de metodología que utilicen o el tipo de investigación que estén realizando, en un año, dos años o cinco años, volverán a contactar con ellos para realizarles una encuesta o entrevista sobre el transcurso de su vida desde que salieron del centro penitenciario, o del centro de menores de reforma.

Cuando estos técnicos pactan con el preso, han de explicarle claramente que el resultado del cuestionario o entrevista será totalmente anónimo y, que bajo ninguna circunstancia, podrá perjudicarle de forma negativa el hecho de participar en esta investigación ni la información que les otorgue. Es decir, bajo ninguna circunstancia la declaración de este tipo de reincidencia podrá ocasionar represalias legales contra ellos.

Cuando le llamen a la persona, la pregunta principal que le realizarán será si ha vuelto a ser protagonista de algún hecho ilícito, independientemente de si ha sido castigado por ello o no lo ha sido.

En necesario que la muestra esté bien realizada. Debemos de tener siempre en cuenta a las personas que han realizado cualquier tipo de delitos y todo tipo de perfiles, no debemos excluir a ningún preso, para que los resultados que obtengamos puedan ser representativos. Es por ello que se debe realizar un seguimiento de todos los menores que finalizan una medida sancionadora-educativa, y de todas las personas que finalizan una pena en cualquier tipo de establecimiento penitenciario. No debemos de dejar de lado las personas que son condenadas pero después su caso cumple con los requisitos de sustitución o suspensión y no llegan a cumplir dicha pena en un centro penitenciario.

Finalmente, podemos resaltar que este tipo de reincidencia que acabamos de analizar, reincidencia autoinformada, nos da un dato más exacto sobre la cifra real de la reincidencia que existe en una sociedad determinada. Es por ello, que si al realizar una investigación estudiamos la reincidencia autoinformada nos acercaremos mejor a la realidad criminal de un área geográfica.

Del mismo modo, si solo nos centráramos en la reincidencia judicial, es decir, en el segundo o posterior procesamiento y/o condena, obtendríamos el dato que más se aleja de la realidad delictiva. Este número contendrá una mayor proporción de cifra negra y no nos servirá para explicar la magnitud de la reincidencia de una determinada sociedad.

 

A continuación presentamos, a modo de ejemplo, algunos de los autoinformes empleados en la investigación criminológica en nuestro país, así como, las principales investigaciones sobre delincuencia autoinformada a escala internacional.

La principal investigación que se ha realizado a nivel internacional y, también, se ha llevado a cabo en España es el Estudio Internacional sobre Delincuencia Autoinforamda (ISRD, The International Self-Report Delinquency Study). Este estudio internacional tiene dos principales objetivos:

  1. Observar y comparar las diferencias, similitudes y tendencias en la delincuencia y la victimización entre los países.
  1. Explorar y analizar cuestiones teóricas relacionadas con la delincuencia juvenil y la victimización, además de la comprobar la relevancia de la delincuencia con fines políticos.

En España se ha llevado a cabo esta investigación en diferentes etapas, en 1992 se realizó el estudio del ISRD-I, en 2006 se llevó a cabo el estudio del ISRD-2, y, más recientemente, en 2010, se realizó un estudio del ISRD-3 en la comunidad de Aragón.

En 1992 se realizó la primera investigación sobre la delincuencia juvenil en España mediante la técnica de autoinforme, esta investigación la realizo un grupo de criminología de la Universidad de Castilla-La Mancha y fue respaldada por el Ministerio de Justicia.

El estudio se realizó con 2.100 encuestas integradas por 574 ítems, escogiendo a jóvenes residentes en España que tuvieran entre catorce y veintiún años. La selección de la muestra se realizó mediante muestreo aleatorio sobre el censo oficial de la población de ciudades que tuvieran más de un millón de habitantes.

Al mismo tiempo que se realizó este estudio, se realizó otro específico con 1.000 encuestas más en la provincia de Castilla-La Mancha.

En 2006 se realizó en España el ISRD-II, sobre chicos y chicas escolarizados entre 12 y 18 años. El trabajo de campo de esta investigación llegó a recopilar 4.152 cuestionarios completados. Con 2.042 chicos y 2.103 chicas. Este estudio se realizó, básicamente para comprobar si existían diferencias entre la distribución de la delincuencia entre jóvenes autóctonos y de origen emigrante, donde no se encontraros diferencias significativas.

Además de estas dos grandes fases que se realizaron con adolescentes de toda España, encontramos que en 2012 se realizó una encuesta, con apoyo en la herramienta ISRD-3, a estudiantes de entre 14 y 18 años de la Comunidad de Aragón. En esta investigación se llevaron a cabo 1.808 cuestionarios. El objeto era analizar la percepción de los menores sobre temas legales e ilegales.

El primer estudio de delincuencia autorevelada (ISRD), se realizó en el año 1992 por el Centro de Investigación y Documentación del Ministerio de Justicia de Holanda. Este estudio se realizó con los datos recogidos en trece países, entre ellos, como ya hemos comentado, se encontraba España.

De los últimos estudios internacionales realizados, encontramos que en 2012 se realizó en Suiza un estudio sobre la segunda encuesta internacional de delincuencia autoinformada (ISRD-2), con aproximadamente 3000 alumnos de entre 13 y 16 años, con el propósito de determinar si existe una relación entre la delincuencia y diversas actividades estructuradas y no estructuradas de la vida diaria de los jóvenes.

 

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